¿Y
por qué no? Descender al plano terrestre y ver de que trata todo
aquello. Como un meteorito que ingresa al planeta, irme desintegrando
por la fricción mientras me consumo en llamas. Y finalmente reventar
contra el suelo como una torta arrojada por una catapulta. Luego me
alzaría, un caminante entre los hombres. Y ahí me daría cuenta:
que terrible estupidez haber venido a conocer a estas gentes.
Observándolos rápidamente puede cualquiera llegar a saber acerca de
lo absurda que es su existencia. Intentaría atajarlos, detener su
frenesí hacía la perdición. Sería como intentar cachetear cada
gota que cae en la lluvia. Pues así como para las gotas lo natural
es caer a la tierra, para el hombre lo natural es encaminarse a la
idiotez. Pero entonces, ¿que puedo hacer yo, pequeña conciencia
sensible de tal situación? Nada, más bien. Acordarme que con mucho
humor y ganas de que todo esto sea, Alguien en algún lugar decidió
que aquí estemos, bailando, escuendiéndonos, sonriendo, llorando,
pensando... en eso que hemos de llamar la Vida mesma. Que hoy por hoy
abarca (entre INFINITAS otras cosas) el intervalo entre saltos de una
gacela de Thomson, las preferencias sobre papel higiénico de George
Clooney, algún acelerador de partículas subatómico, la crisis
hídrica en Sudán, un chino gordo que se hizo viral por disfrazarse
de manzana, el comercio sexual de adolescentes, una comunidad que
vive sin electricidad y a Rogelio de 72 años que extraña jugar al
truco con su nieto, que no lo visita porque lo divierte más huevear
en su celular. Así es. Esto es una muestra de todo lo que se le
ofrece al hombre como parte de la vida hoy. Bastante complejo todo.
Un quilombo por así decir. Y entre todo esto las pobres personas
intentando encontrarse a si mismas. Helos ahí a todos estos humanos.
Que nacen para trabajar, porque así son las cosas y quien más tiene
mejor vive. Y quien mejor vive más feliz es. ¿No es eso lo que
buscamos todos? ¿Ser felices?
-Entonces,
¿por qué usted señor es la cabeza de un cartel de droga?
-“Bueno,
es que yo soy de orígenes humildes. Necesitaba progresar. Empecé a
vender drogas. Y esto se fue armando. Ahora tengo un buen pasar,
disfruto mucho.
-¿Como
lo hace sentir saber que muere gente y se destruyen vidas con lo que
hace?
-Trato
de no pensar en eso. Me pone muy mal, claro. Déjeme solo por favor...
-Entonces,
¿por qué es usted uno de los dueños de una multinacional?
-Porque
ese es el trabajo que llegué a tener. Estoy en una situación de
poder e influencia enormes, que me pone orgulloso.
-¿Cómo
lo hace sentir saber que con la manipulación de precios aporta usted
a que la humanidad siga esclavizada y sufriendo en el materialismo
más caótico?
-Bueno,
mal por supuesto. Pero así es este mundo. Déjeme solo por favor...
-Entonces,
¿por qué usted señor jefe de estado articula que se sigan gestando
guerras?
-Porque
es parte de mi cargo influir en estos y tantos otros temas. Tengo el
privilegio de encargarme de asuntos tan importantes como este, y eso
me llena de satisfacción
-¿Cómo
lo hace sentir saber que con su obrar crea un escenario en el que el
hombre sigue llevando a cabo los actos mas horribles alguna vez
imaginados?
-Me
da mucha pena, es espantoso lo que hago. Déjeme solo por favor...
Oh
humanidad tan confundida, tanto te has alejado del verdadero camino. No puedo dejarte sola con todo lo que te
hace sufrir. La cosa se ha vuelto muy complicada. Con el nivel de
madurez que tienes, tus conocimientos deberían haber alcanzado, como
máximo, la poda selectiva. Y acá estás... manipulando moléculas,
genes y mentes. ¿Qué será de ti humanidad desquiciada? Espero que
como en las películas, de acá a un tiempo (1000 años mínimo, calculo yo),
pudiésemos mirar juntos hacia atrás y reírnos de las cosas que hoy
te hacen tan mal. Como me gustaría que eso pase, mi pequeña
humanidad.


