martes, 19 de diciembre de 2017

Esa chica


Que bellos recuerdos tengo de ti. Como aquella vez que, pese a los carteles, le diste de comer a las gaviotas... Y estuvimos horas luchando con ellas porque no paraban de aparecer y picotearnos. Aún te veo sudorosa, con el pelo revuelto y babeando mientras dabas manotazos y patadas a esos bichos. En tu euforia les revoleaste a un niño asiático que gateaba por ahí. ¡Contigo todo era una aventura! O cuando nos hicimos pasar por los dueños de esa multinacional. Y como los empleados nunca los habían visto, pero tenían miedo de ser echados, estuvimos a cargo durante 18 años. Hasta que las autoridades se dieron cuenta y tuvimos que refugiarnos en una comunidad Hopi para evitar la prisión. Que tiempos aquellos.. comiendo tubérculos y mapaches, fabricando vasijas de pésima calidad y usando requesón de alce como anticonceptivo. Te extraño tanto. A veces manejo con los ojos cerrados un rato para recordar como me sentía a tu lado.. 





De alcantarillas y mutaciones


Tengo la terrible sospecha que ante la combinación de bandejitas con jugo de tripa (árabe) y los pañales de mi vecina, es muy posible que en las profundidades de la tierra, en algún vertedero, se esté gestando una criatura monstruosa. Y que algún día cuando me encuentre lavando los platos aparezca este engendro para asesinarme. Lucharíamos durante horas, hasta que yo pueda alcanzar el lanzallamas que tengo en la mesita de luz. Entre lágrimas esta abominación me diría que sólo quiso tener un padre que lo amara en su niñez monstruosa; cuando volvía a casa después de jugar un pésimo partido de beisbol y sentirse un orto. O cuando Jessica lo rechazó para el baile de graduación. Yo le diría que lo entiendo, pero obviamente lo incineraría igual. Y después fregando el suelo me juraría nunca comer tripa de nuevo, además te la debo el aliento sino.



Ein Sof

Quizás todo esto tenga un sentido. Quizás todas las religiones tienen parte de la verdad. Quizás nuestra alma solo viene un tiempo a aprender y después sigue su camino. Quizás reencarnamos una y otra vez hasta no venir más a este plano. Quizás ahora todo nos parece confuso e injusto porque somos apenas unos diminutos seres con diminutas conciencias. Quizás un Ser que nunca vamos a poder entender ni definir, sabe muy bien por lo que estamos pasando. Y quizás ese Ser ideó todo de manera tan perfecta que, a la noche en todos los mundos, se alzan las estrellas para que las contemplemos embelesados y pensemos: Quizás todo esto tenga un sentido...





Utopía

Ayer andaba por el patio y un pajarito me acompañó caminando unos metros. Pensé que si seguíamos juntos un rato más, le podría sacar charla y hacernos amigos. De acá a un tiempo planear un viaje de mochileros por Latinoamérica. Después, si se dieran las cosas, arrancar un proyecto juntos. Una organización en contra del sistema. Armar vínculos con Anonymous, gente que investiga fuentes de energía alternativa y medios de comunicación independientes. Y con suerte ser parte de una revolución global que de origen a una nueva civilización. Pero lanzó una caca como si nada, pestañeó y se voló. Otra vez será pajarito, otra vez será.. 





domingo, 1 de octubre de 2017

¿Qué les pasa?


Hoy hablaremos de esa gente que cuando va en auto y hay un lomo de burro o serrucho se come un viaje de eternidad. Como que quieren que su carro les llegue a los nietos de sus bisnietos o lo expongan en un museo de acá a 3000 años. Sé que su fantasía más oscura sería poner en punto muerto el vehíCulo y bajar a empujarlo para que no haya la mas remotísima posibilidad de que sea dañado. O incluso traer una grúa para que lo alce y lo deposite del otro lado. Yo por mi parte en esos momentos me traslado a una dimensión paralela donde no hay leyes ni consecuencias morales. Allí donde todos seríamos engendros demoníacos. Y me imagino sacando un lanzamisiles a repetición con el que vuelo en pedazos a este ser y a su autito de mierda. Todos pensamos cosas de este tipo, no se avergüence. Ahora que blanqueamos el tema, puede continuar el día mas relaxado. Un gran saludo desde la constelación del flan con dulce de leche.



“Yo masturbé a un Trilobite”


Una crónica que te sacará de tu zona de confort. Bill Anderson, arqueólogo y bicampeón del Annual Sausage Eating Competition, es el protagonista de esta historia que está revolviéndole el flan a toda la comunidad científica. En ella se narra como este tipo se hallaba explorando los cenotes de la península de Yucaxplán, cuando cayó a una rajadura anal en el campo morfo-espacio-temporal. Así fue como apareció en pleno Cámbrico. Estaba lleno de bichas por todos lados. Pronto se aburrió porque no había mucho que hacer. Allí fue cuando, como buen ser humano de mierda que somos, se entretuvo toqueteando a este pobre artrópodo antediluviano hasta llevarlo al éxtasis sesual o algo así. Pasaron los días y cayó en la cuenta de que seguramente iba a morir en esta insípida era. Pero ya yéndose todo a la remil puta, apareció un ovni y aterrizó coleando. Se bajaron unos altos humanoides. El más pulenta le dijo: “Te vamos a devolver a tu tiempo, porque somos güenos. No como los petisos cabezones que le meten cosas en el orto a la gente y mutilan vacas”. Dicho y hecho. El tipo, luz estroboscópica y Suerte, de Shakira como soundtrack del viaje interdimensional, apareció de vuelta en su apartamento con el ganso en la mano y mirando Hentai. Pero igual él sabía lo que realmente había pasado. Descubra esto y mochísimo más en este libro para casi toda la familia.





Inagotable


Qué complicado el tema del amor. Uno cree que encontró a esa persona, pero no. De repente vuelve a estar sólo. Y una parte en lo hondo de su ser se pregunta: “Bueno, ¿pero cuando voy a poder tener paz con esto” Y el corazón sigue anhelando ese encuentro. Es asombroso como puede resistir tanto. Una y otra vez le es negado poder descansar junto a otro corazón que sienta de la misma forma. Y soporta el dolor, siempre resurgiendo y soportándolo todo. Creo que ahí yace una fuerza superior. Ese mismo corazón es el que hace que alguien luche toda la vida por una causa, que una madre espere hasta el último día de su vida volver a ver a su hijo o que nunca dejemos de tener la esperanza de encontrar a la persona de nuestras vidas. Pobre corazón, le fue dada una tarea muy dura y noble. Sostener la vida misma, decir con cada latido: “Acá estoy y hasta que no me queden más fuerzas voy a seguir resistiendo”. Que asombroso el corazón, esa llama que todos llevamos dentro y que ni incluso la muerte logra apagar. Porque lo que hacemos con el corazón reverbera en la eternidad..




 

domingo, 27 de agosto de 2017

Encuentro de Remanentes Cómicos



Húbose una vez una antiquísima civilización, hace tantos años que ya hasta me duele el marulo de tratar de imaginarlo. Estas gentes eran de una raza élfica, feérica. Correteaban en pelotas por los bosques, se bañaban en manantiales tan fríos que se te arrugaba el upite cuando estabas a 10 metros del cauce, moraban en hogares construidos a partir de una relación simbiótica con sus queridos hermanos, los seres vegetales. Vivían entre 500 y 700 años, cantaban canciones hermosas a la luz de las estrellas, labraban hermosas joyas y forjaban las más terribles armas (pero sólo para cazar bichas que después se morfaban). Pero ¡oh! Qué sorpresa. De repente en nuestro mundo empezaron a aparecer unos tales Homo Sapiens. Estos nuevos guasos eran de otro palo, muy racionales y destructivos. Así que viendo como venía la mano, estas antiguas razas élficas decidieron dar un paso al costado y se escuendieron debajo de la tierra. Aún existen. Pero cambiaron de forma y son muy chiquitos ahora, pálidos y de ojos rasgados. Se dedican mas que todo a escupirle el asado sutilmente al ser humano cada vez que pueden. Porque nos tienen cierta pena y asco. Ellos estuvieron en este planeta por eones viviéndola muy ecofriendly. Nosotros la verdad que por como van las cosas, el mundo se acaba de acá a 100 años (si somos otimistas). Pobres moradores de las ciudades intraterrenas, pobres antiguos seres de luz, pobrecillos ellos. Tienen que observar desde otra dimensión como todo se nos va al carajo...






jueves, 24 de agosto de 2017

Pujando hasta el final



Omsk, -19 grados Celsius, un típico viaje de trabajo. Dos amigos ríen, recuerdan cosas graciosas que ya recordaron muchas otras veces y juzgan a personas sobre parámetros ambiguos. Cuando redepronto su camión patina en el hielo. Terminan en medio de un glaciar con 200 kg de carne y media tonelada de carbón (pero del choto). Sin posibilidad de escapar, arrancan con una dieta que los estreñirá hasta niveles nunca antes vistos. Todo comienza a desbarrancarse cuando Mikhail debe pasar 8 días para largar. Entre lágrimas se arrepiente de haber sido lo que la mayoría somos: un pobre individuo que no se animó a ser feliz. Finalmente concreta el garco y se desmaya. Pero recién comienzan sus problemas... porque el olor de la carne ha atraído a una manada de renos cyborg, a los que sólo podrán derrotar lanzando caca petrificada. ¿Lo lograrán? ¿La frecuencia de expeler soretes será la que necesitan para no quedarse sin munición? ¿Los renos andan a batería o con panel solar? Averigualo este 16 de septiembre en los peores cines 


Un ejemplo a seguir


Extracto de la charla TEDy del CEO de Telegom:
"...apuntamos a un boludo ergonómico, elástico. Un individuo que ante cualquier situación pueda desenvolverse como un gran boludo. A un boludo estoico: que contra todo y todos, resista atrincherado en su boludez. Que use su celular hasta para ir al baño y con suerte se le caiga en el inodoro. O que camine con él en la calle y se lo afanen o refale de sus manos al trompezar. Y ahí estaremos nosotros. Esperándolo en el mercado con un teléfono más caro y misteriosamente más pedorro. Hoy podemos decir con orgullo que hemos logrado convertir a gran parte de la población en peloncios como les cuentaba. Por todos estos imbéciles es que me levanto día tras día. Su pelotudez es mi guía y mi cuenta bancaria. Recuerdenlón, gracias."









El libro sagrado

Carta de Fabio Paolo (el apóstol apócrifo) a los Tilingos:



"Saludos, hermanos. Me encuentro marchando a sus tierras. Pero re lento porque voy en pony. No son tiempos fáciles para un misionero del Señor. En Tracia me abotonaron. Me crucé con una horda de bárbaros que no veían una fémina hace meses. Pude esquivar los primeros falos, pero me terminaron ensartando. Pero basta de hablar de mí. Ustedes, Tilingos, son un pueblo que ha caído en el bochorno. De entre todas las atrocidades que he llegado a saber, hay tres que me ponen como loca. Primeramente que jueguen a las figuritas. Tal actividad promueve los engaños, trifulcas y asesinatos. Segundo, sus lomitos son ahora una desgracia. El último que pedí tenía nervios y grasa, encima vino sin lechuga. Y para terminar, como sociedad la están pifiando con la domesticación del hipopótamo. Es un animal enorme, ademas culón. Ni da. Muchos los tienen un tiempo y después los abandonan. Y estas pobres criaturas llenan las calles de bostas enormes, drogas sintéticas y street art subversivo. Así que basta, dejensé de joder. Mas vale que solucionen pronto todo. O sino voy a ir y los voy a recagar a profecías. Pero primero me tiene que cicatrizar bien el orto"








Es lógico


Yo sé que como guía espiritual debería ser más comprensivo. Pero no aguanto más, este tipo es un pelotudo. Hasta los 25 veníamos bastante bien. Pero después empezó con el beatbox y ya ahí se complicó la historia. Y no es porque este pobre individuo pase horas, día tras día, haciendo ruidos ridículos con su boca. Ruidos como a pedo si se me permite. Eso medianamente lo puedo tolerar. Pero ya está pisando los 30 y el 80% de su existencia lo pasa en redes sociales. Hace poco estaba viendo videos sobre cosplayers coreanos y casi se me muere atragantado con unos maruchan. Es una vergüenza esto. Me le aparecí en un sueño al otro día para tratar de eslcarecerle el panorama. Pero tiene la cabeza tan llena de huevadas, que quedé olvidado por el sueño siguiente: una situación pornografica con una especie de pokemon tetudo. Así no se puede. No soporto más ser testigo de como este insípido e involucionado peloncho desperdicia su vida. Por eso le pido al Consejo Supremo Celestial que me permita una materialización. Corta, con unos 15 segundos me basta. Si puede ir acompañada de música apoteósica, mejor. Eso o que me pongan al cuidado de otro ser humano. Ayer se le coló a un nene para comprar el último fidget spinner, dejémonos de joder un poco



viernes, 23 de junio de 2017

Ningún planeta es seguro ya


Quisiera compartir con ustedes una situación que he tenido el desagrado de vivir. Hay una nueva modalidad de garco-llamadas en las que te ofrecen internel. La particularidad es que la empresa es de Zeta-Reticuli, unas estrellas ubicadas en la loma del orto sideral. Si bien era un tanto extraño que un extraterráqueo me estuviera ofreciendo algo por telemarketing, accedí ya que el precio era bajo y la vendedora tenía voz de estar buena . Ahí fue cuando la cagué. Se abrió un vórtice dimensional en el lavadero. De allí surgió una pandilla de reptilianos que se dispersó por todo el domicilio. Para arrancar tomaron de rehén a Braulio, mi gato. Su líder, Xoncho, me comunicó que mi casa ahora sería su base de operaciones encubiertas y que yo pasaba a ser su esclavo. Tendría que lavarles las ropas, fregarles las escamas, aprovisionarlos de 75 kilos de molleja y/o costeleta por día y empollar sus huevas. Mientras me contaba tales pelotudeces, atiné a manotear la cimitarra que perteneció a mi bisabuelo. Con ella lo descuarticé utilizando todo el odio acumulado desde años hacia individuos que no ponen el guiño y demás chanchullos sociales. Su escuadrón se tomó el palo al ver a su cabecilla amasijado. De todas formas dejaron un tufo a lagarto que volteaba. Tuve que echar 2 bidones de lavandina, uno creo que cagó en la cocina o algo así.. Y ahora el tema es que nadie se quiere hacer cargo del vórtice. Epec dice que al ser plasma no les corresponde a ellos, Ecogas dice lo mismo. Encima hace un zumbido de mierda que se pone más fuerte a la hora de la siesta. Así que necesito solucionar esto urgente. Si alguien tiene un amigo en la Confederación Galáctica, pegue el chiflido. Por ahora, estoy muy decepcionado y no puedo decir otra cosa que: la Vía Lactea, una galaxia con buena gente. 


Paciencia


Cuando algún ser más o menos querido y ya entrado en años te mande algo como: "Si envías este texto a 20 contactos, tendrás internet gratis por 50 años, los semáforos se pondrán en verde en tu presencia y no se te quemarán las tostadas", recuerda que alguna vez tu también serás un viejo choto. No le claves el visto y acompáñalo a hacer algo que le guste. Ver peleas de gladiadores o como los siervos construyen una empalizada alrededor del castillo, por ejemplo.

"Seamos más güenos". Campaña horneada y amasada desde la presidencia del presidente que preside.




Un gran Maestro


"Tu vieja fue una atlante", se titula el seminario que dará este viernes David Wahoonie. Como ya todos sabemos, él a la edad de 7 años, comenzó su camino espiritual en un pelotero. Allí, mientras los otros niños lo acribillaban a pelotazos, epifaneó fuerte y se contactó con su guía espiritual: Vlodron. Esta entidad interdimensional en otra encarnación le había pulido el cetro a Budha, entre otras cosas. Así pues, David, iniciaría un suculento camino hacia la lu. A los 14 anos ya dirigía su primera secta: "Los pipistrelos de la Senda Dorada". Se dedicaban a afanar carritos de super, canalizar seres étereos en situación de calle y fumar churdano en las esquinas. Hoy por hoy dicta conferencias a las que acuden miles de personas que andan al salto por un bizcocho.
En este curso -valor $800 usd- se toquetearan los siguientes temas:
- El vegetarianismo es también una cosa re fea. Como sobrevivir succionando éter de naves interplanetarias
-Cómo construir una vivienda ecoautosustentable para 10 tipos con tan solo una servilleta usada, imanes de heladera y buenas vibras
- Kuth Muu: la ancestral técnica egipcio-tehuelche para sanar enfermedades terminales con piedra bola 




Tan lejos como pude


Todo comenzó una noche cualquiera. Pasé la mitad de la fiesta hablando con esa chica. Hasta que le tiré la boca y ahí me di cuenta que era un cartel. Me sentí tan muñeco que salí del lugar. Corrí hasta el amanecer y llegué a las montañas. Ahora vivo en el exilio, expiando mi boludez. Me alimento de bichos bolita y barriletes que me trae el viento Zonda. Han pasado 14 años y ya estoy harto de vivir escuendido. Además hace meses que lucho por territorio con una chinchilla que tiene todas las de ganar. Ayer caí en una trampa de palitos hecha por ella y me fracturé el coxis y el cráneo. Si alguien lee esto, le pido que venga a rescatarme. Sólo quisiera volver a comer una milanesa antes de morir..

Extracto de "Crónicas de un pelotudo"



viernes, 5 de mayo de 2017

Dæven, kødd!!!!


Estos hechos datan de hace miles de años, cuando la humanidad todavía no se había vuelto tan cochina ni demente. En ese entonces el cobre era la última novedad. Todos morían por tener algo de dicho metal y algunos también morían atravesados por él, como era de esperarse. La vida era muy distinta. Los cielos eran puros y limpios, el agua cristalina, los bosques se extendían hasta el horizonte... pero te podías morir por una caries o diarrea. Nuestra historia gira (y a veces aletea) en torno a un elfo llamado Norfl. Así es, pocos lo saben, pero hubo elfos en nuestro planeta hasta que fueron llevados a la extinción por las bolas de naftalina y los milkshakes en los 50'. Norfl, en su cualidad de criatura mágica, dedicaba su vida a arrojar bellotas, piedras o lo que tuviese a mano. Se los lanzaba a los transeúntes y luego reía taradamente escondido entre los arbustos. No era mucho, pero eso era su vida. Su padre había hecho lo mismo, y su abuelo antes que él. Ya entonces era muy común seguir con las tradiciones establecidas sin cuestionar su por qué... lamentablemente. Y así fue que este tipo revoleó proyectiles durante años. Todo esto sucedía en Europa septentrional, donde habitaba una pluralidad de gentes. Pero el frío clima y otras factores que iba a nombrar pero que al final no me dieron ganas, hacían que hubiera un rasgo en común entre estas personas. Su ferocidad.
Cierta tarde de invierno Norfl arrojó un huevo podrido. Dicho ovo reventó en la frente de un guerrero noruego. Y éste a su vez lánzole un hacha al elfo que, si su memez no hubiese sido tan pronunciada, habría visto en la mano de su víctima y ahora victimario. Y bue. Murió. Una muerte sin sentido y patética. Pero así también había sido su vida. Relacionado a lo narrado, hubo un aporte colateral de éste personaje a la civilización. Usuarios frecuentes de esos caminos inventaron el casco. Algo que hoy por hoy salva miles de vidas. De no creeeer, ¿no? 



Infinitud


Hace mucho tiempo, eones atrás, empecé mi existencia siendo una hormiga. Y como hormiga viví y percibí. Mi vida era acarrear alimentos, caminar y atacar otros insectos. Eso era todo, no había nada más. Pero en ese entonces yo sentía que era una gran experiencia. Mi mente rebosaba tratando de conseguir más alimento, me parecía algo increíble. El caminar era casi sagrado. Y luchar con otras criaturas me llenaba de adrenalina y vértigo. Realmente me encontraba absorto en la vida de hormiga. No pensaba que pudiera haber algo más fascinante, desconcertante y complejo que eso.
Pero ahora soy humano.. y también me abruma serlo. Me pierdo entre miles de estímulos, fantaseo, sufro, amo, triunfo, aprendo, erro, creo, experimento... ¡Mi universo es tan basto!
Aunque a veces no puedo evitar detenerme y reflexionar sobre este Viaje Eterno... Y pienso que llegará un día en el que me encuentre diciendo: "Hubo una época en la que fui un hombre. Sí, un simple hombre con una diminuta conciencia. Pero en ese entonces eso era todo para mí..."




jueves, 23 de febrero de 2017

Lo que nos une


Todo hombre siente algo parecido al detener su incesante actividad y alzar su rostro hacia el firmamento. Contempla entonces la eternidad manifestándose. Estrellas que brillan desde los confines del universo a través del espacio y el tiempo. Apenas diminutos puntos rutilantes, pero que ponen en evidencia la inmensidad del espacio en el que todo es. Así, su diminuta conciencia comienza a errar por senderos sublimes... y finalmente se pregunta ¿por qué soy? ¿por qué todo es? La misma inquietud que persigue al ser humano desde siempre. Busca una razón. Pero solo encuentra que su mirada se pierde en el infinito y su mente se rinde ante la bastedad de la creación. Eventualmente debe volver a sus tareas. Pero sabe que hay algo que lo perturba desde el día en que se asomó al infinito. Y aunque dedique hasta su último aliento en hallar una respuesta, nunca la encontrará. Es este el destino del hombre... sin tener certeza, tiene esperanza. Y solo con ella resiste durante toda su vida.  



miércoles, 22 de febrero de 2017

Un hombre más


"Se fiel hasta la muerte" leí una vez. Y a pesar de todo, siempre me guié por eso. Soy un ser humano. No tengo adónde ir. No puedo encontrar paz en ningún lugar. Cuando duermo no descanso. Por más que a veces ría, sé que en el fondo siempre va a haber un vacío. Cada vez que llego a un destino, deseo partir hacia otro. Yo no pedí existir. Estoy aprisionado en un cuerpo de carne y mientras viva en este mundo nunca voy a conocer la libertad. Pero soy fiel a mi convicción de hacer el bien por sobre todo, porque creo que ese es el Camino. Tal vez no sea un gran empresario, no se levanten estatuas en mi honor o se canten canciones de mis hazañas. Pero sé que si un día muero, me recordarán con amor. Porque siempre estuve ahí para quien lo necesitaba, porque cada vez que pude me olvidé de mi por priorizar a los demás, porque di con mi corazón abierto sin esperar retribución alguna. Puede o no que sea recompensado en esta vida por mi manera de obrar. Pero sé que el día que parta y por fin deje de sentirme solo, separado e incomprendido voy a ser recibido por el Creador. Él va a estar muy feliz con lo que hice. Porque fui fiel hasta la muerte.