martes, 4 de octubre de 2016

Panacea


Estamos destinados a transitar. A caminar, recorrer y experimentar. Lo querrámos o no siempre tenemos que irnos a algún lugar porque nos empuja algún motivo. Y en el proceso vamos a aprender. Vamos a sufrir, a entender, a perdonar, a dar, a vivir.. Pero aunque esta sea la naturaleza misma de la existencia, nos pesa. Muchas veces solo desearíamos estar en paz. Y de esa necesidad tan profunda el hombre creó el hogar. Ese lugar en el que puede estar tranquilo por unos momentos, antes de ser arrastrado de vuelta al movimiento sin fin que es existir. Y de igual forma, busca encontrar a aquella otra persona en la que su alma pueda descansar; porque en su compañía se desvanecen todos los dolores de este mundo.