Es
parte de estar vivos. En el exterior vivimos agitados y atareados.
Yendo de acá para allá, sobreestimulados por todo lo que nos rodea.
Pero tarde o temprano llega algún momento de introspección. Y allá
en el fondo de nuestro ser siempre está esa tristeza. A veces le
podemos poner nombre y es el resultado de no tener a alguien que
queríamos o de estar peleados con un amigo, etc. Pero generalmente
es sólo eso, un hondo dolor que simplemente está, un vacío que
nunca podemos llenar independientemente de todo. Es que sí, duele un
poco existir. No se puede hacer nada con eso. Así que siempre nos
limpiamos las lágrimas, nos acordamos de todas las cosas lindas que
tiene vivir y seguimos adelante. Y eso, nos hace a todos hermanos de
alguna forma..
