Están
todos invitados a la gran convergencia intergaláctica a realizarse
prontamente en el Uritoncho. Allí nos contactaremos mediante
barriletes customizados con seres provenientes de la parte mas
copetona de Orión. Danzaremos con nuestros hermanos cósmicos
mientras suena Rafaela Carra de fondo. Luego nos puliremos y
frotaremos los cristales de cuarzo. Para finalizar habrá
Constelaciones Familiares, en donde podran resolver conflictos que ni
sabían que tenían y poner a punto todas sus hebras de ADN. Esto
ultimo es fundamental para poder recibir plenamente las energías que
nos arroja Norlon, el Gran Mimo Sideral, que durante 5000 años
tendrá alineados sus glúteos con nuestro sistema solar.
A
veces la desolación que experimento me lleva a desear ser un cúmulo
de partículas flotando en Alfa Centauri o una avioneta bimotor en
buen estado. Pero después llego a casa, mi gato me pega varios
micropuñetes y sale huyendo. Entonces vuelve a tener sentido ser un
humano y seguir histeriqueando con la felicidad.


