Dice la leyenda que el hombre no está solo en el mundo. Existen unos seres crepusculares que hemos de llamar ondinas, elfos, enanos, silfos, duendes y demás creaturas mágicas. Ellas son las que molestan al ser humano cada vez que pueden, quieren, tienen tiempo y se acuerdan de que existimos. Hoy traeremos a la mesa una divertida anécdota que dio en acontecerme cuando era apenas un muchachuelo...
Corría el año 1344. Estaba yo haciendo recados en la granja. Entonces, mi madre me dijo que vaya al pozo a buscar agua. El susodicho quedaba a una corta distancia de nuestra casa. Encontróbome yendo hacia el lugar, cuando enredepente veo un hombrecillo que me hacía señas. Habrá tenido unos 20 cm de altura y se mostraba muy consternado. Yo me asusté, pero le pregunté "¿Quién eres?". A lo que el respondió "¡Necesitamos tu ayuda!" y estiró su mano para mostrarme un pequeño bollo de pan, de aspecto chabacano. Tuve autenticas ganas de morfarlo, cosa que hice.
Lo siguiente que recuerdo es despertarme en una cueva oscura. Allí cerca había un río subterráneo. Sus aguas eran cristalinas. Me estaba haciendo pis, así que orine en la corriente. A lo que se escuchó un grito de enojo. Aparecieron siete individuos, uno se tropezó durante la entrada dramática. Tenían la mitad de la estatura de un hombre, su piel era de un celeste apagado, sus ojos de un azul oscuro, portaban largas barbas grises, eran delgados, tenían túnicas blancas por única vestimenta y olían a champignon pasado. Uno de ellos comenzó a hablar, sin que nadie se lo pidiera: "Vivíamos en paz. En esos tiempos sólo caminábamos bajo las estrellas, íbamos en paz de un poblado a otro y corríamos por los bosques en pelotas. Pero entonces llegó el hombre. Y desde ese día todo fue distinto. Tuvimos que morar debajo de la tierra. En verano está bueno, en invierno te la debo" A lo que yo le contesté: "Emm, bueno, yo debería irme. Tengo que llevar agua a mi madre". "Vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa y pega la vuelta" me respondió ofendido uno de ellos. Aparecí nuevamente en el mundo de los hombres, con una tremenda resaca sobrenatural y con ganas de ser el primer activista medioambiental de la historia.



