Siguiendo
con la bajada de línea avalada por el CONICET y los Illuminatis, hoy
disertaré acerca de otra hedionda criatura. El mosquito. También
conocido como zanquilargo de pico zuncho o Mario. El solo sonido de
su ridículo aleteo me da una mezcla de pena y asco. O sea, que ruido
del orto, o no hagás ruido o hacé algo presentable che bicha de
cuarta y la diminuta concha de tu madre. Encima esa costumbre cobarde
de picar a escondidas. Si vas a picarme, picame de frente
negra. Mirame a los ojos y tirame el pico. Y ya que estamos por
qué en vez de chuparme sangre no me chupás bien la p..., apaa.
Algunas teorías conspirativas apuntan a que los mosquinos, hurtan
nuestra sangre con el motivo de decodificar nuestro ADN y lanzar una
película que re va a romper todos los paradigmas sociales y
tendencias en la moda para el 2020 aprox, mannn. Pero me suena a
verdura. En fin... en este caso no hay comparación con la inútil
pero bobamente simpática polilla. El único mosquillo bueno es el
muerto. Lamento que mis palabras suenen facho-deterministas o
retro-jihadistas. Pero acá no hay vuelta que darle. Andate
pedorrísima, nadie te quiere. Y aprovecho esta coyuntura para
invitarlos a un genocidio insectil. Lo dije. Que revienten como sapos
(individuos sobre los que hablaré prontamente, tema picantísimo y
mediático).
miércoles, 28 de diciembre de 2016
Llamado interior
En
algún punto de nuestras vidas a todos nos pasa. Un día asomamos
nuestra mente al abismo de la Existencia. Tomamos conciencia de que
somos solo uno más de los miles de millones de seres que aparecen y
desaparecen sin dejar rastro alguno en el río eterno de la vida. Que
estamos acá, en un rincón entre las estrellas que se extienden sin
fin por un universo inconmensurable. Parece increíble que sea así,
pero así es: existimos. En nuestro breve transitar por esta
Eternidad abrumadora, vivimos anhelando un encuentro... todo cobra un
nuevo sentido al caminar acompañados. Porque el dolor más profundo
entre los incontables astros e innumerables mundos, es el de estar
siempre solo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

