viernes, 13 de febrero de 2015

Típico de estos días


Emilia Cartuzzi, monja 71 años. Perturbada por haber visto una foto de Lady Gaga interactuando con una hiena, se extravía. En su derrotero termina en plena Creamfields. Sin entender nada de lo que pasa, pero aterrorizada, logra refugiarse en un baño químico. Permanece allí la mitad de la noche. Intentando escapar de la fiesta queda atrapada en un círculo de jóvenes bailando. Ellos, re manijas, ni se dan cuenta que la vieja está ahí. Y ella no animándose a empujar a alguno, decide esperar a que paren de bailar. Pero las pastillas eran de muy buena calidad y los pibes le dan hasta las 2 de la tarde. La monja logra combatir la deshidratación tomando lo que queda en los vasos que encuentra en el piso. En total habrá sido 1/4 de litro pero, obvio, se pone en pedo. Despierta en un after con una vincha de orejas de conejo puesta. Ya desquiciada se arroja por la primera ventana que ve. Estando en un 2do piso, solamente se quiebra una pierna. Es llevada a un hospital y allí para sorpresa de todos, hallan en su recto una bolsa con merca que vaya a saber quien, cuándo y por qué metió ahí. 





Venimos en son de... ¿qué?


El fenómeno ovni. Todo un tema. Más que tratarse de si estamos sólos, el asunto es que realmente a la mayoría no le gustaría para nada que estemos acompañados. Si tantísima gente ya tiene demasiado con llegar a fin de mes, cambiar pañales, pelearse con sus vecinos y demás... ¿cómo íbamos a esperar que hagan lugar en sus ya descharnetadas mentes para seres del espacio? Extraterrestre. Hasta la palabra es fea. Ya es incómodo encontrarse con un conocido en la calle y pararse a tener una charla vacía... ¿quién va a querer tomarse un café, jugar al paddle o muchísimo peor: entrar en la nave de un desconocido intergaláctico? (con todo lo que puede implicar según lo aprendido gracias a Hollywood). Además la reputación no los ayuda, claro está. Mutilan ganado, raptan personas, arruinan sembradíos con obras de arte abstracto... Y lo peor de lo peor: realizan chequeos médicos o cirugías en contra de tu voluntad. Casi todos detestamos ir al médico. Siempre te encuentran algo. Bueno, esto es igual pero a la fuerza. Es una violación básicamente. Justamente muchos testimonios de abducidos incluyen exploraciones rectales y demás. Te toquetean el culo. Creo que los alienígenas no dan la cara y dicen “Hola, si existimos” por el famoso sentimiento de “cola de paja”. Y sí. Hoy por hoy, como están las cosas no les conviene para nada. Los haríamos mierda. Demasiadas cagadas se han mandado estos tipos. Primero deberían hacer una campaña de lavado de imagen: “Misterioso objeto luminoso es avistado en Berazategui. Todas las personas que se encontraban en el área reciben 3G en sus celulares de forma permanente. La gente está eufórica”, “Ovni permanece sobre campo de refugiados en Nigeria y proyecta Kung Fu Panda para la asombrada multitud” o “Platillo volador sobrevuela la Tomorrowland dejando caer botellas de agua y preservativos por miles”.
Pero pareciera que justamente son extraterrestres en cuanto a como quedar bien con la humanidad. No cazan una los pobres. O son unos forros. Sea como sea (lamento decirlo), si no cambian su conducta, no vamos a abandonar nuestra paranoia y ganas de reventarlos a tiros cada vez que los veamos. 





Mi abuelo y Discovery Channel


A simple vista vemos un viejo choto cruzando la calle. Pero por dentro este anciano experimenta algo sin comparación. En su cabeza miles de datos se procesan: la velocidad del viento, los cambios en el campo magnético de la Tierra, la trayectoria de los autos, las parábolas de los ciclistas, la posición de las palomas, el tiempo que queda para que cambie el semáforo, las rutas migratorias de los renos, etc. Incontables variables se combinan en su mente para poder hacer algo tan sencillo, así es, no se burle. Y esto obviamente significa un gran consumo de energía para el viejo en cuestión. Y si durante el proceso lo distraemos, le decimos “¡¿Qué hora es?!” por ejemplo, sucede lo que llamaremos suceso gerontológico de grado 8 (el de grado 5 es cuando se caga encima). En estos casos el anciano implosiona, quedando en su lugar un pequeño agujero negro. Lo que en realidad no es algo malo per se. Estos mismos agujeros son los que utiliza Stephen Hawking para desplazarse por el espacio/tiempo. Viaja a través de ellos para tener duelos a muerte con entidades siderales. Le hace bien, lo despeja.
Ya vemos pues, la importancia de ayudar a la gente mayor en la tarea de atravesar calles con éxito. Notarán ustedes que siempre hice referencia a un hombre de avanzada edad. ¿Qué sucede si lo ya dicho le ocurre a una mujer que también cargue con un omelette de años? Tiene lugar la no tan conocida “Paradoja de Legrand-Richelieu”, mucho más compleja, obvio, y puede que algún día me den ganas de explicarla. 




lunes, 2 de febrero de 2015

Es un "must"


¡A marcar tendencia! El 2015 se viene con una alternativa muy interesante en cuanto a cuidados estéticos. Esta propuesta se trata de construir un nido para relajarte. ¡Sí, un nido! La modelo rusa Alina Azarov nos cuenta su experiencia. Armó el suyo en un ciprés, está a 8 metros del suelo, pesa 25 kg y está íntegramente construido con ramas y palos de la zona. A ella se la ve re cómoda, re chill-out en su posición de empollar. -“¡No saben lo que fue! Yo ni sabía trepar. Me caí  un montón de veces del árbol armando esto” nos dice ella con una sonrisa cándida mientras señala el yeso en su brazo y en su pierna. -“Es como que estando acá me siento super en contacto conmigo misma, osea, ¿entendés?” confiesa Alina mientras esquiva los ataques de un territorial halcón. El pájaro termina enganchándose en su pelo (sin puntas secas y con un volumen divinísimo, obvio), mientras la picotea. Ella por su parte cae del nido entre gritos. Seguro se quebró de vuelta... whatever, la moda tiene su precio.

Tips a tener en cuenta a la hora de elaborar tu take-it-easy-summer-nest:


*corroborar que las ramas no tengan hormigas, sus picaduras podrían arruinar tu piel
*anidar sólo en áreas model-friendly (ha habido confusiones con algunos cazadores)
*no usar tacos para trepar







Su hábitat y demás


El pitiribí crestado. Ave emblemática de las selvas nororientales del país. Durante los meses estivales podemos observar afanando frutas de los puestos callejeros a este miembro de la familia de los tórdidos. Mientras algunos de los más caraduras de la bandada distraen al vendedor, peleándole el precio de las frutillas o bien criticando la piel de las sandías por ejemplo; otro pitiribí se escabulle y manotea las frutas que puede para darse a la fuga. El resto del grupo cachetea entonces con aletazos al comerciante en cuestión y alza vuelo entre un revoltijo de plumas y puteadas. Es por tal conducta que muchas personas apoyan la caza indiscriminada de esta especie. “Revientenlón, que no quede ni uno” comentó al respecto el jefe del ministerio de medioambiente. Por otro lado, Alfonsina Mirnes, bióloga, nos dice con convicción: “El pitiribí es clave para la conservación del ecosistema. Sin él, el oso hormiguero culiblanco no tendría enemigos naturales. Es sabido que este último se dedica, entre otras changas, a la reventa de fruta en mal estado. Inserta sus productos a través de un mercado negro generado por inmigrantes coreanos, pero eso es otra historia. Ahora bien, es únicamente por medio de los actos “bandálicos” del pitiribí que son contrarrestadas las maniobras del oso culiblanco”. Semanas después de haber pronunciado estas palabras, Alfonsina fue arrollada por una manada de cerdos en sospechosas circunstancias y perdió la vida. Está claro que en nuestro país las oscuras maquinaciones de algunos siguen prevaleciendo ante la siempre ineficaz justicia.










Zumbidos en la noche


Y si... cada noche veraniega es así. Me siento como en no se que película post-apocalíptica, en la que el tipo todos los días cuando empezaba a anochecer; tenía que activar los sistemas de seguridad. Sino venían los zombies y se lo embutían. A mi me pasa lo mismo con los mosquitos. Y no es que: “Naaa, pero bueee. Tampoco tanto asiii”. No. Si es tan así. Si no pongo 2 tabletas de Raid, dejo un espiral prendido, y rocío el perímetro de mi cama con Off; no llego al otro día.
Me acuerdo que en esa película el pobre guaso un día ya llega al límite de su ser y colapsa. En un arranque de demencia y me-chupa-todo-un-huevo, sale en medio de la noche con una ametralladora y un lanzallamas. Se saca las ganas y mata como a 40 engendros. Se lo terminan abotonando, obvio. Yo cuento esto a modo de testimonio pre-mortem o simil crónica de una muerte anunciada. Se que pronto no voy a poder resistir más y mi destino va a ser el mismo de aquel pobre infeliz. Me van a encontrar sin vida, oliendo a repelente y junto a una pila de cadáveres de mosquito. Una muerte heróica como pocas.