lunes, 15 de diciembre de 2014

De esto y lo otro


Creo que si pudiéramos convertir en una obra de arte lo que sienten dos personas cuando se miran a los ojos y se dicen “Te amo”, sería algo increíblemente puro, hermoso y sin comparación. Ahora que lo pienso si se puede... Esa obra de arte se llama “hijo” y es cada uno de nosotros.
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Viajando desde los confines del universo, una masa informe hecha de porquería cósmica atraviesa el cielo nocturno. “¡Una estrella fugaz!” dice alguno de los millones de huevones que habitan este planeta. Y luego formula su deseo: “Que Chuni me quiera..” Mientras tanto a miles de km de distancia, el bólido (o boludo si se quiere) celeste nunca sabrá de las ansias emocionales de Roberto y se irá disolviendo en la nada misma con el pedorreante sonido de un globo al desinflarse
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A lo de no hablar en la mesa sobre política, fútbol o religión; yo le agregaría tampoco tocar el tema sobre gustos en cuanto a gatos o perros. He visto familias (y naciones) destrozadas por charlas que empezaron con un "Qué olor a perro que hay acá" o "¿Y al gato lo tienen siempre adentro?". Cito las palabras de Ana Frank al respecto: "Dejalo en paz al animal. Bastante tranquilo estaba hasta que llegaste vos a romper las pelotas"
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Fue cuando la paz que había en los cielos nos inspiraba y llenaba de admiración. Entonces levantamos las primeras piedras hacia el firmamento. Por las noches nos reuníamos a observar en silencio las estrellas. De día caminábamos por los bosques y nos bañábamos en los ríos. La alegría de uno era la felicidad de todos. Y cuando dos personas tenían un problema entre ellas, eran enviadas a contemplar juntos el amanecer. Pero eso fue hace tiempo, fue hace tanto tiempo...
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Hoy: Superhéroes que nunca vieron la luz - de la mano de Stan Lee -
*Hombre Polilla
Superpoder: comer la ropa de sus enemigos.
Debilidad: chocarse contra foquitos de luz hasta perder el conocimiento y/o morir.

*La Tortuga Humana
Superpoder: cavar agujeros y aguantar hasta 3 meses ahí dentro.
Debilidad: si cae de espaldas pataleará en el aire sin poder darse vuelta hasta perder el conocimiento y/o morir.

*Capitán Pirotecnia Asiática
Superpoder: ráfaga de cañitas voladoras y demás.
Debilidad: sus propios productos defectuosos suelen explotarle en el cuerpo antes que los lance.
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Las Escrituras nos dicen que hubo un tiempo en el que Dios hablaba al hombre...
- Yo te traje a la existenica. Donde antes no había nada, hubo entonces vida. Te doté de una mente maravillosa. Te di una conciencia única y sublime. Te dejo 3 horas solo y ya te estás haciendo la paja... ¿a vos te parece Adán?

- Y bue. Hace 8 meses me dijiste que ibas a tener lista a Eva. ¡8 meses!

- Mirá, así de fácil: te volvés a toquetear y extingo a los unicornios.










jueves, 13 de noviembre de 2014

Gaming around


Pensé que conocía mis límites. ¿Pero qué mierda puedo saber yo, si tengo 17 años? Tres semanas sin mis viejos. “¡Qué vicio que me voy a pegar!” fue lo primero que pensé. Jugar al Magic Battles of Kawancha -wankers edition-, es algo que me fascina. Puedo estar horas y horas como un verdadero imbécil frente a la pantalla, pero que feliz que me hace. Al quinto dia sin dormir me di cuenta que la cosa se estaba poniendo jodida. Sabía que no podía dejar de jugar. Era la única forma de llegar a los primeros puestos del ranking mundial. El podio siempre está ocupado por algún asiático que se alimenta a través de suero conectado a una vena o algo así. Me dijeron que muchos jugadores profesionales tienen generadores a nafta por si se corta la luz. Hubo uno hace un par de años que había instalado un motor a leña por si no llegaba a conseguir combustible. Estuvo en el primer puesto 4 años. Pero como era de esperarse un día reventó como un sapo. Le dio un ACV. Yo por mi parte sabía que que no me iba a morir por mi maratón de descontrol idiótico/adolescente. Pero el séptimo día ya me pareció tocar fondo. Tuve que cagar en el sillón para derrotar al boss Hurloon. Te tira elfos prendidos fuego y sólo lo podés derrotar si adquiriste el hechizo Disentería Mística, que se consigue puliéndole el báculo a Álfagan en el nivel 14. Álfagan es un hechicero que el Concláve Arcano envió al exilio por contrabandear hongos en la ciudad de Ulthean. Allí convivían humanos, vaettirs y poleviks. Pero debido a las actividades ilícitas del taumaturgo, la comunidad de poleviks se hizo adicta al Hipo de Dragón. Se trata de un poderoso hongo alucinógeno que lleva al desagüe la vida de quienes lo consumen. Los poleviks, como todos sabemos, tienen ya de por sí un comportamiento nefasto y rayano en la demencia. Así que con el aditivo de los estupefacientes todo se fue al carajo. Hubo varias revueltas en Ulthean. Finalmente acabó muerta la mitad de la población y el alcalde terminó asfixiado públicamente entre las nalgas de un gólem. A causa de esto Álfagan fue desterrado y por así decirlo, mandado a la mierda por los otros magos.
Pero les estaba contando otra cosa... emmm.... ahora no me puedo acordar. Lo que pasa es que ayer terminé el Conquerors of Galarnia y dormí una hora y media nomás...





domingo, 9 de noviembre de 2014

En su momento tuvo sentido


Nunca terminamos de entender como un vendedor ambulante de chicharrón acabó siendo la autoridad a cargo de un grupo de investigación científica. Hernando vendía lo suyo al frente del INRI (Investigation on Nanoparticles Röemer Institute). El tipo tenía mucho carisma. Después de un tiempo empezó a indicarnos como estacionar los autos. Uno le daba bola porque él estaba muy seguro de lo que hacía. Aunque te ibas del trabajo y veías que el estacionamiento era un quilombo. Pero por algo uno le seguía dando cabida a Hernando. Muchos compañeros del instituto le confiaban asuntos personales. Y estaban muy contentos con los consejos que él les daba. “Permítase de vez en cuando manotear un dátil de la palmera. Agárrese a una de las amigas de su hija. Si usted está soltero: ¿cuál hay?”, escuché que le decía una vez a Victor, el especialista en fotones. Tanta seguridad emanaba de Hernando que un día el Director General le pidió ayuda en un estudio sobre la naturalza del Bosón de Higgs. El equipo técnico tenía sus dudas, pero el DG los tranquilizó diciéndoles “No se preocupen, es Hernando”. No era lo que se dice un verdadero argumento, pero es cierto, era Hernando. No hacía falta decir mucho más. Después a todos nos sorprendió darnos cuenta que dabamos por seguro que él iba a resolver el problema de aplicación teórico, cuando lo único que verdaderamente sabía hacer era pan con grasa adentro. Fue un desastre. Introducimos los cálculos de Hernando en el Colisionador de Hadrones. Casi antes de apretar enter, la máquina ya estaba explotando. Voló todo en pedazos. Murieron varios colegas y también nuestro tan estimado vendedor de chicharrones. Cuando en casa conté lo sucedido, mi hija de 5 años me miró entre sorprendida e indignada y me dijo “¡Y si papá, ese señor ni fue a la escuela! ¿¡Qué iba a saber él?!”. “Qué increíble” pensé, a veces los niños pueden ver las cosas más complejas con tanta claridad...





jueves, 16 de octubre de 2014

Confesiones de un ser puro que pasaba por el barrio y se paró a pispear un rato


¿Y por qué no? Descender al plano terrestre y ver de que trata todo aquello. Como un meteorito que ingresa al planeta, irme desintegrando por la fricción mientras me consumo en llamas. Y finalmente reventar contra el suelo como una torta arrojada por una catapulta. Luego me alzaría, un caminante entre los hombres. Y ahí me daría cuenta: que terrible estupidez haber venido a conocer a estas gentes. Observándolos rápidamente puede cualquiera llegar a saber acerca de lo absurda que es su existencia. Intentaría atajarlos, detener su frenesí hacía la perdición. Sería como intentar cachetear cada gota que cae en la lluvia. Pues así como para las gotas lo natural es caer a la tierra, para el hombre lo natural es encaminarse a la idiotez. Pero entonces, ¿que puedo hacer yo, pequeña conciencia sensible de tal situación? Nada, más bien. Acordarme que con mucho humor y ganas de que todo esto sea, Alguien en algún lugar decidió que aquí estemos, bailando, escuendiéndonos, sonriendo, llorando, pensando... en eso que hemos de llamar la Vida mesma. Que hoy por hoy abarca (entre INFINITAS otras cosas) el intervalo entre saltos de una gacela de Thomson, las preferencias sobre papel higiénico de George Clooney, algún acelerador de partículas subatómico, la crisis hídrica en Sudán, un chino gordo que se hizo viral por disfrazarse de manzana, el comercio sexual de adolescentes, una comunidad que vive sin electricidad y a Rogelio de 72 años que extraña jugar al truco con su nieto, que no lo visita porque lo divierte más huevear en su celular. Así es. Esto es una muestra de todo lo que se le ofrece al hombre como parte de la vida hoy. Bastante complejo todo. Un quilombo por así decir. Y entre todo esto las pobres personas intentando encontrarse a si mismas. Helos ahí a todos estos humanos. Que nacen para trabajar, porque así son las cosas y quien más tiene mejor vive. Y quien mejor vive más feliz es. ¿No es eso lo que buscamos todos? ¿Ser felices?

-Entonces, ¿por qué usted señor es la cabeza de un cartel de droga?
-“Bueno, es que yo soy de orígenes humildes. Necesitaba progresar. Empecé a vender drogas. Y esto se fue armando. Ahora tengo un buen pasar, disfruto mucho.

-¿Como lo hace sentir saber que muere gente y se destruyen vidas con lo que hace?
-Trato de no pensar en eso. Me pone muy mal, claro. Déjeme solo por favor...

-Entonces, ¿por qué es usted uno de los dueños de una multinacional?
-Porque ese es el trabajo que llegué a tener. Estoy en una situación de poder e influencia enormes, que me pone orgulloso.

-¿Cómo lo hace sentir saber que con la manipulación de precios aporta usted a que la humanidad siga esclavizada y sufriendo en el materialismo más caótico?
-Bueno, mal por supuesto. Pero así es este mundo. Déjeme solo por favor...

-Entonces, ¿por qué usted señor jefe de estado articula que se sigan gestando guerras?
-Porque es parte de mi cargo influir en estos y tantos otros temas. Tengo el privilegio de encargarme de asuntos tan importantes como este, y eso me llena de satisfacción

-¿Cómo lo hace sentir saber que con su obrar crea un escenario en el que el hombre sigue llevando a cabo los actos mas horribles alguna vez imaginados?
-Me da mucha pena, es espantoso lo que hago. Déjeme solo por favor...



Oh humanidad tan confundida, tanto te has alejado del verdadero camino. No puedo dejarte sola con todo lo que te hace sufrir. La cosa se ha vuelto muy complicada. Con el nivel de madurez que tienes, tus conocimientos deberían haber alcanzado, como máximo, la poda selectiva. Y acá estás... manipulando moléculas, genes y mentes. ¿Qué será de ti humanidad desquiciada? Espero que como en las películas, de acá a un tiempo (1000 años mínimo, calculo yo), pudiésemos mirar juntos hacia atrás y reírnos de las cosas que hoy te hacen tan mal. Como me gustaría que eso pase, mi pequeña humanidad. 








viernes, 19 de septiembre de 2014

Ocio celestial


Riámonos de este hombre” dijeron los dioses. Burlémonos de él. Hagámosle creer una y otra vez que va a conseguir aquello que tanto anhela. Pero cada vez que esté por lograrlo, le arrebatemos de sus narices la posibilidad de ser feliz. ¡Sí, hagamos esto! ¡Nos burlemos de este hombre! ¡Hablemos en plural y a los gritos! ¡Claro que podríamos permitirle ser feliz! Pero no. Nos divierte verlo sufrir una y otra vez, como un trompo que trata de ser alfarero (?). Llegará un momento en que este pobre infeliz no soporte más y se quite la vida. ¡Qué divertido sería eso para nosotros los Elohim! ¡Qué divertido es hacer sufrir a este insignificante ser humano!
Y mientras tanto el pobre individuo llamado Jafet, veía como el dolor llenaba su vida nuevamente. Ya era la vez número 237 que parecía que iba a encontrar a su familia. Las tenía contadas, sí. Cuando Elohim hizo llover fuego sobre Gomorra, su esposa e hijos huyeron un día antes de la catástrofe. Desde ese entonces los buscaba. Ya habían pasado 32 años. Pero el seguía teniendo fe, pobre Jafet. ¿Cómo iba a saber que todos sus esfuerzos eran en vano? ¿Cómo iba a saber que unos seres de la onceava dimensión lo estaban agarrando para el churrete? Y él en la ignorancia de las trabas divinas que le eran impuestas, no cejaba en su búsqueda eterna. El llanto que tantas veces visitaba sus días, había dejado marca en su rostro. No podía entender por que se lo privaba de lo único que le importaba. Caminaba bajo el sol y las estrellas con un sólo propósito que parecía jamás concretarse. Y finalmente un día sucedió. Jafet decidió terminar con su existencia en este mundo. De nada le servía seguir con vida si no iba a poder ver de nuevo los ojos de su mujer o abrazar a sus hijos. Pero en el mismo instante que llegaba a esa resolución, algo sucedió.
El Anciano de los Días, el Santo Único, el Eterno Inmanifestado, el Pitiribí Cósmico, decidió tomar cartas -de poker- en el asunto. Primeramente se materializó en frente de los dioses. “Ahora yo les pregunto a ustedes: '¿Tan idiotas iban a ser? ¿Es que acaso no tenían nada mejor que hacer? No quiero ni escuchar sus respuestas. Vayan, vayan nomás' ” - le dijo a Elohim. Y los hizo encarnar en soldados del imperio Asirio para que pelen papas por el resto de sus días y también sepan el significado de la palabra letrina en el contexto de un ejército.
Acto seguido, el Creador, llevo a Jafet volando por los aires. Casi chocan con una bandada de palomas, pero llegaron bien. Le metieron 3 horas desde Elam hasta Eilat. Y allí el Anciano de los Días dejó al hombre con su familia. Y cantaron y bailaron y se trompezaron. Con una gratitud que desbordaba su ser, Jafet le dijo a Dios: “Yo sabía que un día me ibas a escuchar, yo sabía que tenía que tener fe”

Si yo me encargo de que el trigo en los campos crezca sano y fuerte, que sea bañado por las lluvias y que los vientos le sean benignos; cuánto más voy a ocuparme de que ustedes mis hijos, mis chiquilicos, encuentren la felicidad en esta vida” - dijo el Creador mientras armaba su hamaca paraguaya.







martes, 16 de septiembre de 2014

Donde ningún hombre ha llegado antes


Pusimos la nave a velocidad wanch®. Los zurlongs no podrían alcanzarnos ahora. Pero el comandante no llegó a abrocharse (el cinturón) antes de catapultarnos al hiperespacio. Cuando frenamos, el desastre. Nuestro comandante hecho papilla por la inercia. Pedazos de él por todos lados. Lo que nos iba a costar limpiar el tablero de mandos. Justo ahora, para colmo, que estámos peleados con Mirna, la empleada doméstica aeroespacial. Apareció Xul243, el robot que siempre acotaba algo. Al ver al hombre muerto dijo: “Defunción de un tripulante. Iniciando secuenca de llanto. Opciones: a) llanto de vieja b) llanto de perro c)llanto con abundancia de mocos d) llanto de...

-¡Pero callate che robot alcahuetaso!- Lo interrumpí.

A lo que la máquina se fue llorando ofendida a su habitación encerrandose de un portazo. Como si fuera una adolescente de una película yanqui, el muy pelotudo.

Fui a la despensa y me mandé como 20 de esos cubitos de comida para astronauta. Los otros ya me habían dicho varias veces que eran una reserva para casos de emergencia. Qué me importa, que me la fumen. Al rato me enganché los zúnchulos de seguridad al traje y salí por la compuerta para flotar un rato en el espacio. Quería relajarme. En eso veo como se desenganchaban los gánchulos (también llamados zúnchulos, ñunsios, salumbos o arponetes simples). Vi a través de una ventanilla como Xul me hacía señas extrañas. Supongo que era el el equivalente de un “fuck you” para este adefesio robótico. Robot del orto. Ahora yo me alejaba de la nave con rumbo a la mísmisima mierda. Xul, que mal que elegimos cuando estábamos entre comprarte a vos o un mp3 con tostadora integrada.  




domingo, 14 de septiembre de 2014

La paz existe


Y estando ya en el Cielo un hombre que había sido terrorista lloraba y le decía a Dios:
Yo intentaba ser una buena persona. Pero mataron a mi hija. A partir de ese día hice todo mal. Todo”

Y Dios le dijo: “Yo te entiendo. No podías ver más allá del rencor, el odio y la venganza. Pero ahora estás conmigo en el Cielo. No sigas llorando”

El hombre le decía gritando mientras lloraba: “Pero yo maté a tantas personas. Nunca pensé que me ibas a perdonar”

Y Dios le dijo: “Sí, lo se. Pero estando atrapado en el mundo material no podías hacer otra cosa. Todo lo que pasa, pasa porque así Yo lo Quiero. Todo es parte de mi Plan Eterno”

De los ojos del hombre seguían brotando lágrimas. Lo único que pudo decir fue: “En mi corazón nunca te abandoné”

Y Dios le dijo: “Lo sé. Por eso estás aquí conmigo. Fuiste fiel hasta la muerte”


Entonces Dios, lleno de amor, se acercó al hombre y le dio un abrazo. Y el hombre dejó de ser sufrimiento y fue paz. 



 

lunes, 25 de agosto de 2014

Ecuménico


  • A veces podemos presenciar acontecimientos únicos en la naturaleza. Cuando los bisontes corren en estampida, cuando el hamster lucha contra el ciempiés, cuando las palomas detienen su incesante cagar, cuando la iguana se atraganta con trozos de cucurucho... Y a veces, por razones que escapan al entendimiento humano, parando en un semáforo; le decís al pibe que no te limpie el vidrio... y no te lo limpia. 

  • Se me mandó un extraterrestre al patio. No se que hacer. Deja soretes por todos lados. Son enormes encima, no se que comerá la bicha esta. Todas las noches se hace cagar con mis gatos y sospecho que se está abotonando al perro del vecino. Por favor si alguien lo quiere adoptar avíseme. 351 6448173


  •  “Desde que derrotamos a Sauron ando bastante al pedo. Ya me teñí la barba 5 veces. Los hobbits se me cagan de risa y me tiran piedras cuando me los cruzo. El otro día alcancé a uno y lo cagué a bastonazos. Pero se me rompió el báculo. Voy a tener que ir hasta lo de Elrond a que me hagan otro, que paja...”
             -Gandalf, confesiones de un mago jubilado



  • - No me malinterprete Sánchez, usted es muy buen albañil. Lo que sucede es que en nuestra empresa los detalles son importantes. Por eso le hago este llamado de atención...
    - ¿.......?
    - Le pido que a la hora de trabajar, siempre pero SIEMPRE, se le vea un poco la raya del culo. Eso nomás. Vaya tranquilo Sánchez.

  • Un día me tocará emprender el regreso a la Lux Aeterna. Un día volveré a sentir la paz de ser incorpóreo. Un día miraré hacia atrás y me reiré de todo lo que me hacia sufrir en este mundo. Pero hoy... hoy tengo que ponerme a cortar el pasto y que paja que me da.

  • Dice la leyenda que un día los naranjitas pretenderán cobrar 50 pesos. El ser humano entonces rozará el límite de la rompedura de pelotas máxima. Entonces aparecerá en el horizonte la figura redentora de Alf, cabalgando en un córcel blanco. Y en una masacre quentin-tarantinesca liberará al hombre de las cadenas opresoras del “eh, te cuido el auto papá”.

  • Llegará un día en el que mi cuerpo decrepito se doble ante al peso de mis huevos.
    Llegará un día en el que para untar una tostada demore 15 minutos.
    Pero hoy, hoy doy gracias por tener energía para hacer las estupideces que pasan por mi mente. A saber: hacer willy con un caballo, meter un payaso en un laberinto, desplazarme por la selva usando lianas, traducir cantos de ballena y poner una faja de goma alrededor de mi auto para chocar prácticamente todo lo que se me de la gana. 









    miércoles, 6 de agosto de 2014

    Lo que alcanzamos a ver


    ¿Judíos o palestinos? Seres humanos más bien. Que desde hace años se matan entre sí. ¡Que hermosa sería la paz! ¡Qué bueno si todo fuera sencillo! Pero si cada vez que salís a comer con tus amigos, demoran media hora cuando les traen la cuenta para ver cuanto tiene que pagar cada uno o casi siempre que 5 guasos se ponen a hablar de fútbol nunca se puede saber si se van a terminar cagando a piñas o no.. ¿cómo vamos a esperar que se pueda solucionar pronto una guerra que involucra países enteros, ideologías, intereses políticos, dinero, poder, religión, odio racial, etc, etc? Si el hombre se viene matando desde antes de pintar animales en las cavernas (cuando tenía razones sencillas).. cuánto más va a seguir matándose ahora que tiene tantísimos motivos para seguirlo haciendo.

    Supongo que cuando desencarnamos y nuestra percepción es límpida, vemos para atrás y decimos: “Ah... ¿así era todo? Pero yo creía que...... Qué lástima que no me di cuenta antes. Hubiera hecho todo de otra forma. Qué lástima...”

    Mientras tanto, acá estamos. Y según como estamos, actuamos. Enceguecidos, embelesados y obnubilados por todo lo que es este mundo. Este mundo que convierte bebés gorditos, hermosos, puros y felices en indigentes, corruptos, asesinos, violadores, prostitutas, narcotraficantes, etc, etc. Es muy triste, hay tantos que no pueden elegir.
    ¿Tienen la culpa los judíos o los palestinos entonces? Más bien creo que nadie tiene la culpa de haber nacido en este mundo. Aunque fue el hombre quien lo convirtió en lo que es...


    Si yo hubiese nacido en Israel capaz que odiaría a los palestinos. O si hubiese nacido en Palestina por ahí odiaría a los judíos. Pero nací acá, soy el que soy y pienso así: Qué complicado es esto de existir...







    jueves, 31 de julio de 2014

    Con el debido decoro

    Estimado canciller Alexandre du Beauchamp:
    Es bien sabido que todos en esta comunidad tenemos en gran aprecio a su familia. Pero debo informarle de un singular acontecimiento que tuvo como protagonista a su hijo Renard. Nos encontrábamos disfrutando de una fiesta privada en el palacio veraniego de Bernard Lafayette Jr, el culón. Era de noche, ya los esclavos dormían acurrunchados en sus madrigueras tras un arduo dia de palear excremento de morsa. Entre aplausos y nalgadas Madame Pipilión se animó a realizar un solo de violín. Fue entonces cuando el joven en cuestión prorrumpió en medio de la sala, en pelotas, cubierto de un líquido negruzco y con un cisne enredado entre sus piernas. Intentamos abarajarlo sin éxito. Logró colgarse de un candelabro y comenzó a orinar en nuestras cabezas desde lo alto. El cisne, entre chillidos, era revoleado rompiendo jarrones y esculturas. Por fin pudimos darle una tunda y maniatarlo. Confieso que nos ensañamos un tanto, el barón Bucard dejó caer sobre el muchacho una estantería y yo le tiré whisky en los ojos. Renard confesó que estaba en pelotas porque había desvirgado analmente a la hija del conde Hallouerd, invitada nuestra. Ella confirmó lo sucedido rengueando por los pasillos durante los días siguientes. El líquido oscuro en el cuerpo del muchacho era el resultado de haber chapoteado en todas nuestras reservas de caviar. El cisne no sabemos de donde salió.

    Es por todo esto estimado Alexandre que me dirijo a usted. Le pido que venga a buscar al huevonaso de su hijo lo más pronto posible. Lo encontrará amarrado junto a los cerdos, porque estando atado dentro se las arregló para meterle la zancadilla a mi abuela, que con sus 117 años se estrelló en el piso como un saco de papas. Ahora la tenemos en una especie de pecera hasta que se recupere.





    domingo, 13 de julio de 2014

    Mientras permanezca en este mundo


    Y estando sentados a la luz del fuego, Aeskil le preguntó a Ingvar mientras este afilaba su espada:

    - “¿Pero cómo es que logras sobrevivir estando tantas veces al borde de la muerte?”

    - “Pues verás querido amigo... hace mucho tiempo fui a cazar con mi padre. Él sabía de mi tristeza por una chica a la que poco le interesaba mi existencia. Mientras contemplábamos el atardecer y las nubes bañadas por los últimos rayos del sol, me dijo: 'Algún día en algún lugar de este mundo vas a encontrar a esa mujer que nació para acompañarte. Hasta entonces, en lo profundo de tu ser siempre habrás de sufrir' Dicho esto mi padre se pedorreó ruidosamente, pero creo que eso no era parte del mensaje.
    Es por eso que no puedo permitirme morir, tengo que encontrarla o nunca voy a estar en paz. Lo peor de todo es que sé que hasta ese día ella también sufre. No tengo elección, tengo que mantenerme con vida para seguir buscándola...”

    Aeskil ahora tenía el casco puesto para esconder sus ojos llenos de lágrimas. Varios guerreros se habían acercado a oír el relato. Lloraban como chicuelas en una fiesta de quince cuando pasan el video ese hecho en power point.
    Es que además los forros de los trovadores en medio de la historia se habían puesto a tocar una canción triste. Y en el silencio de la noche, bajo el cielo rebosante de estrellas todos parecían haber sido tocados por el relato. No hubo ningún comentario al estilo de “¡Pero a vos lo que te falta es ponerla, Ingvar!” de parte de los desubicados de siempre. Todos estaban pensando en alguien que quisieron, querían o les gustaría querer. Ingvar lloraba en silencio. Por alguna razón u otra nunca había encontrado a esa persona que lo completara. Todo lo que ansiaba era poder verla reír, caminar entre los árboles en su compañía o sentir el olor de su pelo mientras la abrazaba. Él tenía esperanzas... Pero no era nada fácil vivir lleno de dolor por ese vacío que lo acompañaba desde hace tanto. Ingvar enjugó sus lágrimas y siguió afilando su arma.
     "Tengo un buen motivo por el que vivir...", pensó.






    sábado, 12 de julio de 2014

    Así habló


    Creí que retirándome a vivir en las montañas encontraría paz. No sólo eso, en este lugar pensaba liberar mi espíritu de las impurezas que manchan a todos los hombres. Pero mis experiencias aquí se han tornado infructuosas para tales propósitos. Y de tal forma llegué a entender que siempre caminaría entre pelotudos... Con la fría luz del amanecer mi mente se iluminó con esta revelación. En parte porque ya le había dicho 14 veces a la hija del leñador que no quería que me traiga comida. Y al atravesar el umbral de mi caverna, ahí estaba ese puto plato de metal otra vez rebosante de alimentos. ¿Por qué no podía entender la muy infeliz que yo había decidido llevar una vida de ascetismo? Mi meta era vivir 30 años sin contacto con otros seres humanos. Y cada vez que me dejaba esas viandas tenía que empezar la cuenta de nuevo... También me visitaron dos veces los testigos de Ahura Mazda. No creí que existieran personas tan insistentes e insoportables en este mundo. En cierto momento de su monólogo creí colapsar. A punto estuve de empujarlos al abismo que se abre cerca de mi morada. Y hace un par de días vinieron unos funcionarios y delegados del rey Assurbanipal. Me explicaron que la caverna en donde vivo es parte del territorio asirio. Por lo que debería pagar un alquiler mensual. Bajo, está claro, porque es una sucia oquedad entre las rocas ubicada en el medio de la nada. Pero debo pagar igual, enfatizaron. O la próxima vez además de funcionarios y delegados vendrían también soldados.

    Entonces dirigí mis palabras al más glorioso ser de la creación. A aquél que habita el firmamento, inmaculado y excelso. “Oh Astro Rey: calcíname de una vez con un haz de luz dorado. Libérame de una vida rodeada de pelmazos. Abrásame con una llamarada y desintegra hasta la última partícula de este cuerpo. Aléjame para siempre de la opresión de esta humanidad imbécil hasta el asombro. Hazme desaparecer de este mundo con una exhalación de tu ígnea naturaleza. Insufla este envoltorio carnal con tu esencia aurífera y hazme estallar por los aires”.

    Los fieles de Ahura Mazda se acarcaban en ese momento y se dijeron entre sí: “¡Este es el momento! ¡Ahora va a abrazar nuestro credo!


    El Sol. Aquél majestuoso ser no solo se encontraba lejos físicamente. Habitaba un plano de la existencia tantísimo más vasto y elevado que el nuestro. Siempre embelesado con la música de las esferas. Casi con total desinterés e indiferencia dirigió su mirada a Zaratustra. Y el hombre dejo de existir. ¡Pero que grande era la dicha de su espíritu ahora! El Sol, al ver semejante alegría, también se regocijó y pensó: “Para mí significaba tan poco y para el tanto...”.







    viernes, 11 de julio de 2014

    Mascherano y Romero


    Hay veces que el propósito trasciende al ser. Hay veces que una Voluntad Mayor actúa a través de nosotros. Cierta vez en una competencia mundial de fútbol vi como un gran jugador le decía palabras de aliento al arquero antes de ir a los penales, el momento decisivo. Pero sus palabras más que de aliento eran proféticas, eran un decreto. Este buen hombre no podía saberlo, pero a través de él se estaba comunicando la Verdad. “Hoy, hoy te convertís en héroe”. Si congeláramos la imagen de estos dos jugadores hablando, observaríamos como cada uno se proyectaba hasta el infinito. Cuando se cruzaron sus miradas cada uno intuyó que estaba siendo parte de algo más grande, pues a través de ellos estaba operando esa Fuerza que imbuye de sentido a toda la existencia. Algo adentro suyo les hizo sentir que iba a suceder aquello que tanto anhelaban. Con una mezcla de nervios y confianza este arquero se encaminó a hacer su parte en lo que tenía que ser. 
    Y lo que tenía que ser, entonces, fue.




    viernes, 4 de julio de 2014

    Esfericus Imperator Mundi


    Hola amigos, muy buenos días. Son las 7:00 de la mañana, bienvenidos una vez más al Heraldo en su emisión matutina. Repasando lo acontecido la noche de ayer, todos fuimos testigos de la locura que generó el triunfo de nuestra selección sobre la de Brasil en la final de la Copa del Mundo. Minutos después de la victoria ya había gente corriendo desnuda por las calles. A la hora se registraron suicidios grupales en varias provincias. Y durante la madrugada incontables fanáticos, por un exceso de emotividad, perdieron la vida por lo que parece ser combustión espontánea.
    Este día que comienza nos trae acontecimientos aun más inverosímiles con respecto a lo relacionado con el triunfo futbolístico de la Argentina. Ya en un estado de alerta nacional, podemos corroborar los siguientes hechos:

    • Se produjo un golpe de estado y la Presidente fue muerta a pelotazos.

    • Durante la noche en Capital Federal miles de personas construyeron una pelota de fútbol de oro que pesa 8 toneladas a la que adoran como su dios. La deidad recibe el nombre de “El Fulbo”.

    • Se están sacrificando vírgenes en todo el país como ofrenda a “El Fulbo”.

    • La recién nacida secta “Los amantes del Fulbo” se dedica (entre otras cosas) a dinamitar edificios para la posterior creación de canchas de fútbol 5, 7 y 11. Atención porque no siempre esperan a que la gente salga de los edificios antes de hacerlos estallar, mucho cuidado mamis y papis.

    • Los amantes del Fulbo” dieron el siguiente comunicado: “A partir de ahora jugar al fútbol se considera una actividad sacra. Cualquier tipo de comentario en contra de este deporte será castigado arrojando a la persona a un foso con leones en celo”.


    Dicho todo esto, doy por finalizada la transmisión. Me acaban de informar que cada vez que nombré a “El Fulbo” debería haberme persignado. Al parecer merezco la muerte por hereje...




    jueves, 3 de julio de 2014

    Hagámonos el favor


    Y puede que algún día nos enfrentemos a la Verdad. Que nuestra Vida se ponga en pausa y se abra un paréntesis existencial en ella. Veríamos aparecer a nuestro Guía Espiritual o al Anciano de los Días o al Hada Madrina o a quien sea que esperemos que exista en un plano más elevado y venga a ayudarnos (a nosotros los siempre sufrientes e infelices mortales). Entonces nos diría: “ A ver ¿qué has estado haciendo chicuelo?”. Y veríamos. Veríamos todo eso que no queremos ver, pero que sabemos. Porque en realidad nosotros tenemos bien en claro dentro nuestro que cosas deberíamos cambiar en nuestras vidas. Pero por miedo, comodidad, desconfianza o vaya a saber que otro motivo ridículo postergamos indefinidamente la posibilidad de tener una existencia plena. Pero no solo corroboraríamos esas cosas que hacemos como si no estuvieran, sino que en este momento de revelación mística también cobraríamos conciencia de muchas otras que ni remotamente llegamos a conocer. Y ya, sintiéndonos como un globo que se desinfló con ruido a flatulencia, nos preguntaríamos: “Bueno... ¿y ahora que hago?”. A lo que nuestro consejero espiritual nos diría: “Y... mirá... En vos queda que hacer con lo que ahora pudiste ver. Podés trascender y superarte, lo que va a llevarte a ser verdaderamente feliz. O hacerte el idiota con vos mismo y tomar el camino que parece más fácil pero nunca lo es.” Y supongo que después de esto haríamos lo que sabemos que tenemos que hacer.
    Peeeeeeero, casi con seguridad nunca va a pasar lo del deslumbrante encuentro con un morador de los Jardínes de la Lux Aeterna. Así que sería bueno que tratemos de tomar conciencia de lo que pasa en nuestras vidas por nuestra propia cuenta. Por suerte aún falta para el día en que nos toque abandonar este mundo y que nuestra Esencia vuelva a danzar libre entre las estrellas con la música del funk cósmico. Mientras tanto tenemos tiempo de dedicarnos a que nuestro paso por esta vida no sea tan carente de sentido como un perro ladrándole a las ruedas de un auto.




     

    jueves, 12 de junio de 2014

    Su lugar en lo que Es


    Ya habiendo rebasado los límites de la pelotudez más asombrosa es que me encuentro en esta situación. Es que.... ¿cómo decirlo? Nunca creí que fuera posible que en este mundo pasaran ciertas cosas tan subnormales. Por lo que he decidido arrojarme desde un acantilado. O bien envolverme en cartuchos de dinamita -cual arrollado de pollo- y explotar sin previo aviso. Si explotara sería en un shopping o un supermercado. Creo que haría bien librando a este planeta de unos cuantos infelices. Todo empezó un día en el que como tantos otros prendí la tele. Y ahí estaba en horario central. Los teletubbies. Entonces llorel. Si, llorel. Es como llorar pero con L. Llorel mucho. Y en mi desesperación dijómememe a mi mismo “Aespera. Dale una oportunidad mas a todo este sinsentido que se ha vuelto la vida”. Me eché una siesta. Al despertar prendí de nuevo la televisión. Tal vez debiera haber tenido la sabiduría de cambiar de canal antes de irme a dormir. En fin. Surgida de las profundidades de la anomalía mas aberrante escuché la siguiente canción “Barney es un dinosaurio que vive en nuestra mente y cuando se hace grande es realmente sorprendente...” “Estamos listos” me dije. “No tengo nada más que hacer en este mundo”. “Desenchufo la plancha y me suicido” Y entonces sentí como un fuego abrasador me consumía por dentro y llenaba mi ser de un éxtasis indescriptible. Una luz dorada me envolvió y perdí el conocimiento. Al recobrar la conciencia me encontraba en lo que parecía ser una nube. Un hombre vestido de Rafaella Carrá (pero de blanco) se hallaba en frente mío. Y me dijo las siguientes palabras: “Hombre mortal has de saber que la pelotudez tiene un propósito en la existencia. Es tan importante como el amor, la ropa interior o los diccionarios. Pareciera que por momentos el Altísimo esta jugando al jenga con la humanidad. Pero no es así. Pues veraz, si no pasaran pelotudeces nada sería lo mismo. Einstein no hubiera nacido si su padre no se hubiera olvidado las llaves adentro del auto. Gandhi hubiera sido jugador de tenis si de chico no se hubiera trompezado con un gato. Mozart no se hubiera dedicado a la música si no hubiera visto como ejecutaban a un hombre por tocarle el culo a una vieja. Vuelve a tu plano Hombre mortal. Y de ahora en mas enaltece la estupidez, la imbecilidad, la incoherencia y todas esas cosas. Pues sabed que aun hasta al Eterno Inmanifestado alguna vez se le ha escapado un pedo”





    La science de l'homme


    Por fin iba a conocer a Leopold Bronson. En ese entonces me encontraba haciendo mi doctorado en la Universidad Técnica de Essex. Nuestro campo de estudio eran los neutrinos, unas partículas que no estábamos seguros de que existieran y si existiesen no afectarían a nuestro mundo en absolutamente nada. El estado subsidiaba nuestro trabajo con 500.000 libras al mes. Debo confesar con cierta vergüenza que nos sobraba bastante dinero que gastabamos en autos, mujerzuelas y rock and roll. Volviendo a mi relato iba a conocer a Bronson. Él recientemente había ganado el Nobel de física por los resultados reveladores y contundentes en investigaciones sobre la antimateria. Lo hizo a través de una seria de experimentos con cucuruchos, patos y piñatas. Leopold Bronson era mi ídolo. Muchas veces me disfrazaba de él y jugaba a dar conferencias hasta que mi novia, Linda, me amenazaba con dejarme. Cierta mañana de Agosto recibí anonadado y lleno de alegría la noticia que Leopold quería tener una charla conmigo. Resultaba que mi artículo publicado en la revista “Science and Stuff” le había llamado la atención. En él describía la incidencia del campo anamórfico de un yo-yo en la órbita de la Tierra. Ese día después del encuentro llegué llorando a mi apartamento. Linda me preguntó sorprendida “¿Qué pasa James? ¿Qué te dijo Leopold?”. Y yo balbuceante le respondí “Es que, es que cuando abrí la puerta y lo vi... tenía un pirincho. Y... y después tomando el té... se le cayó una galletita al piso... y se la comió”





    El fin de la eternidad


    Cuando el último muñeco silbador de Mickey sea arrojado a la basura, dice la profecía que despertará Walt Disney. En chancletas y con muchísimas ganas de mear. Después de ponerse al tanto de como viene la mano con el mundo, se tomará un té con leche. Y luego liberará a la humanidad. La batalla será en el desierto de Gobi. Allí citará al verdadero enemigo del hombre para combatir en un duelo abrumadoramente épico. Luego de esperar durante días en silencio y comiendo tubérculos, Walt verá aparecer a la encarnación del mal en la tierra. Ronald McDonald. Entonces Walt se revelará como realmente es. Un ser divino enviado para la redención del ser humano. Su mirada será la del sol. Ante su voz temblará la tierra y se partirán las piedras. Su olor será a Polo Blue de Ralph Lauren. Ronald se arrepentirá por cada Big Mac vendida. Pero ya será demasiado tarde. Lucharán durante 10 días (ponele) hasta que Walt de un golpe triunfal decapitará al payaso gastronómico. Y habrá jolgorio, alegría, dicha y comida con bajo colesterol en el mundo. Con la caída de la columna central del capitalismo, la humanidad comenzará una era utópica de paz, abundancia y hermandad. Regresará el Principito entre nosotros y para celebrar el triunfo del bien ejecutará la obertura 115 de Massenet para flautín, charango y guitarra eléctrica.





    Aurea Aetas


    Al contrario de lo que se piensa, la gente de la Antigüedad se aburría bastante. Estaba muy al pedo por así decir. Muchos piensan estúpidamente: “No tenían, cine, deportes, libros, computadoras, etc” Pues no, claro que no. No tenían nada de eso. Y tampoco tenían máquinas del tiempo para venir al presente y hacer la comparación de todo lo que no tenían. En fin... Podríamos pensar: “Entonces estaban al tope de su asombro con un hacha de sílex como nosotros lo estamos con un smartphone. Lo cierto es que no. A ver: ¿qué tantas cosas podés hacer con un hacha de sílex? Si, muy pocas. Tres como mucho. Lo más interesante que podía pasar en ese entonces era que un árbol cayera encima de un ciervo o algo así. Y a partir de este alpedismo exacerbado se creo el Gran Consejo de Sabios que no Tienen Nada que Hacer. Así fue como un día en una de las reuniones (se juntaban todos los días, obvio, si estaban al re pedo) Caitir habló con palabras que asombraron a todos. Lo que proponía era una transgresión al alpedismo establecido. Su idea era esculpir piedras gigantescas, trasladarlas cientos de kilómetros y disponerlas en círculos concéntricos. Todo esto, está claro, sin otro motivo que la sobreabundancia de tiempo libre. El discurso de Caitir fue este: “Pensémoslo bien. Puede que la humanidad nunca esté tan al pedo como lo estamos ahora. Los tiempos corren veloces. Todos sabemos que algún tarado inventó la rueda hace poco en Medio Oriente. Antes que nos demos cuenta el hombre va a estar ocupado haciendo cosas necesarias - Ante esas palabras los otros sabios se horrorizaron. Algunos se cubrieron el rostro y un par le tiraron palos y piedritas - Tenemos que aprovechar este momento. Y entonces las generaciones futuras al contemplar nuestra obra podrán decir “¡Qué increíble! ¿Acaso no tenían nada mejor que hacer estas pobres gentes?” No, no tenemos nada mejor que hacer. Tú Ciorstan, sé que has estado intentando contar las estrellas desde hace tres años. Dolag se fue de la aldea tratando de encontrar el lugar de donde viene el viento. Eamuc ya le puso nombre al árbol número 5.207 y piensa seguir con esta tarea. Creo que he sido bastante claro. Sólo espero que lo entiendan” Inspirados por tan sabias palabras, pusieron manos a la obra. Y en un acto de alpedismo monumental construyeron lo que hoy llamamos Stonehenge. Pero estas simpáticas gentes del Neolítico nunca iban a saber que años antes y en tierras distantes se había llevado a cabo un proyecto más ambicioso aún. Impulsados por la vacuidad del desierto fue traída a la existencia la ópera magna del alpedismo en la Tierra: Las pirámides de Egipto. 




    miércoles, 14 de mayo de 2014

    Expedición hacia el continente Hiperbóreo


    Hace mucho tiempo y vaya a saber dónde, sucedió esto... Kouros moraba en un valle cerca de las montañas. Tenía un amigo que no veía hace tiempo. Se llamaba Aram. Kouros vivía muy ocupado trabajando la tierra. Un día pasó por su hogar uno de los hijos de su querido amigo. Aprovechó la oportunidad y le pidió al niño que le llevara una carta a su padre. En ella le decía que lo apreciaba mucho y lo invitaba a que se reunieran pronto. Pasaron los días y Aram no tuvo respuesta alguna. “Ya va a contestarme” se decía. Las semanas se sucedieron y ninguna carta llegaba a sus manos. “Seguramente Aram tiene asuntos que atender, pero sé que pronto sabré de él”. Meses pasaban uno tras otro y no había ninguna novedad. “Realmente me molesta que Aram se comporte así. Creí que valoraba nuestra amistad. Cuando reciba su respuesta voy a aclararle que ha obrado mal. Me siento ofendido”. Y ya ahí comenzó a tener un extraño tic en su ojo. Cuando un año y algo más había transcurrido desde que Kouros mandara su carta, se desató su ira. “¡Éramos amigos desde niños y me ignora de esta forma!” decía él, y en su interior crecía el odio. “¡Tantas veces ayudé a este imbécil y ahora me paga insultándome!” decía él, y en su interior crecía el odio. “Le brindé mi confianza, mi respeto, mi afecto y ahora decide repudiar mi ser” decía él, y en su interior crecía el odio. Entonces rebosante de furia, Kouros se dirigió a su forja. No durmió en toda la noche y con el hierro del arado hizo una espada (le salió un poco deforme igual). Mientras se marchaba de sus tierras mató a sus propios animales. Y puso esmero en matar a ese maldito pato que cagaba por todos lados. Su familia trató de frenarlo, pero este pobre hombre ya galopaba en el corcel desbocado de la cólera más negra. Vagó por los páramos sin rumbo, atacando y asesinando ser viviente que se le cruzara. En su demencia mató al líder de una banda de mercenarios y ladrones. Estos comenzaron a seguirle, imitando a su nuevo cabecilla, masacrando a diestra y siniestra. Pronto Kouros lideraba un ejército. Y allí por donde iba acribillaba humanos, animales y plantas sin piedad. En cierta ocasión se obsesionó con un roble. Estuvo tres días golpeándolo con su espada hasta que sus hombres pudieron pararlo. Su poder siguió creciendo alimentado por el odio. Arrasó ciudades, destruyó familias, perpetró genocidios e inclusive apuñaló a un rebaño entero de ponis él mismo. Masacró una nación tras otra, sembrando el sufrimiento y el dolor hasta tierras distantes. Creó un imperio de violencia y terror, dónde se llevaban a cabo los actos más espantosos y sanguinarios. Una vez al mes se sacrificaba un elefante, arrojándolo desde un acantilado de manera que estallara estrepitósamente. Luego Kouros se bañaba en la sangre del animal muerto y con sus puños desnudos se enfrentaba a un tigre. Siempre salía victorioso por la vehemencia que le proporcionaba su estado de enajenación. Y para finalizar decapitaba a 100 prisioneros de un solo golpe. Cierto día uno de sus soldados le trajo cautivo al hijo de Aram. Kouros le habló diciendo: “¡Todo lo que tenía que hacer tu padre era responderme! ¡Habíamos sido amigos toda la vida! ¡¿Por que tuvo que herirme así?! ¡¿Por queeeeeeeeeeé!? Y balbuceando el muchacho le dijo: “Ese día había comido muchos arándanos. Me descompuse y usé la carta para limpiarme. Llegué a casa y me puse a perseguir liebres. Olvidé decirle a mi padre sobre la invitación...” Entonces Kouros abandonado a la desolación, salió corriendo. Corrió hasta que se rasgaron sus vestiduras. Finalmente se encontró entre las cimas de las montañas. Y allí entre alaridos se arrojó al abismo.

    Pues ya ve, querido lector: Cuánto puede perjudicarnos pensar de más. Suponer que las cosas son de tal o cual modo sin realmente saberlo y obrar en consecuencia, es una gran idiotez. ¡No piense al pedo y viva plenamente!