miércoles, 17 de febrero de 2016

El sendero


- El espíritu tiene que triunfar. Por más difícil que sea, es ese nuestro destino.
- Pero Maestro, no podemos ganar.. El hambre nos carcome. El sueño nos arrastra. El ansía nos devora. El miedo nos detiene. El deseo nos esclaviza. El dolor nos desgarra. Realmente no podemos. El sufrimiento se lleva nuestras vidas...
- Si no podemos ganar, lucharemos para siempre. Y así, entonces, habremos triunfado. 



Paz interior


Eso que llamamos vida. Aparecer en este mundo tan horrible y complicado. Todos luchamos desde el día en que nacemos. Algunos por el sólo hecho de conseguir comida. Otros por cuestiones menos básicas. Pero todos estamos embarcados en el mismo viaje. Y buscamos, buscamos tanto.. Desde que tenemos uso de razón existe un propósito en nuestro interior. Viajar, tener plata, hallar al amor de nuestras vidas, descubrir quienes son nuestros padres... Cada uno está en su búsqueda. Y sufrimos, sufrimos tanto... Porque perdimos el trabajo, porque se nos pasó una gran oportunidad, porque quien queremos no nos quiere... Parece que nunca podemos estar en paz. Y entonces un día nos toca partir. Quizás para encontrar esa tan anhelada paz. Quizás para volver a esta experiencia con otra identidad. O quizás simplemente nos disolvamos en la nada. Quizás de todo lo mismo y nada tenga sentido. O puede que haya un motivo por el cual cada uno de nosotros es traído a la existencia. Y que cada acto reverbera en el espacio y el tiempo, afectando todo a su paso. Puede que una sola sonrisa le cambie el día a otro. Y puede que un abrazo evite que alguien se quite la vida. Puede ser que a pesar de todo, en realidad, nunca estuvimos sólos.