viernes, 31 de julio de 2015

Se merecen más


Me acuerdo de haber visto o leído que las plantas sienten. El experimento era algo así como que conectaban al individuo vegetal a un cablerío. Después lo puteaban. Y en la pantalla se veía que el pobre sufría, se estresaba. Y si lo trataban bien, sentía placer.
Entonces me pregunto yo... ¿si algo tan básico y poco evolucionado como una planta, siente, que le estamos haciéndo a esos fieles compañeros de la humanidad: los bichos?
Se me vienen a la mente insultos como: “mosca de mierda”, “mosquito hijo de puta”, “avispa culiada”, “araña horrible”, etc etc. ¡¿Cuánto han de sufrir estás ínfimas criaturas siendo tratadas así?!
¿No será que muchos de estos insectos “malos”, tienen un comportamiento tan reprochable porque quieren llamar nuestra atención? Que detrás de cada picadura de mosquito hay un “necesito afecto”, que detrás de cada mosca que chupetea nuestra comida hay un “me gustaría que me quieras como a tu perro”..
Entonces propongo que cambiemos nuestra visión sobre estas pequeñas y desechables bichas. Las venimos reventando, fumigando y ninguneando desde el principio de los tiempos.
Dejemos, por ejemplo, de darle tanta prioridad a los perros (que básicamente lo único que hacen es cagar las calles, formar pandillas violentas y ladrar como estúpidos) y generemos una entomología del cariño.

Yo ya estoy tomando parte en esta iniciativa y adopté a una polilla: Juli. ¿Las ventajas? No gasto en comida, no ensucia, es independiente y proactiva. ¿Las desventajas? No es muy afectuosa. En realidad parece que se murió hace 2 semanas y no me había dado cuenta. Pero bue, en estos tiempos todo es efímero. Se me murió la polilla, mañana adoptaré un grillo, ya fue man.



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