viernes, 5 de mayo de 2017
Infinitud
Hace mucho tiempo, eones atrás, empecé mi existencia siendo una hormiga. Y como hormiga viví y percibí. Mi vida era acarrear alimentos, caminar y atacar otros insectos. Eso era todo, no había nada más. Pero en ese entonces yo sentía que era una gran experiencia. Mi mente rebosaba tratando de conseguir más alimento, me parecía algo increíble. El caminar era casi sagrado. Y luchar con otras criaturas me llenaba de adrenalina y vértigo. Realmente me encontraba absorto en la vida de hormiga. No pensaba que pudiera haber algo más fascinante, desconcertante y complejo que eso.
Pero ahora soy humano.. y también me abruma serlo. Me pierdo entre miles de estímulos, fantaseo, sufro, amo, triunfo, aprendo, erro, creo, experimento... ¡Mi universo es tan basto!
Aunque a veces no puedo evitar detenerme y reflexionar sobre este Viaje Eterno... Y pienso que llegará un día en el que me encuentre diciendo: "Hubo una época en la que fui un hombre. Sí, un simple hombre con una diminuta conciencia. Pero en ese entonces eso era todo para mí..."
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.