martes, 19 de diciembre de 2017

Esa chica


Que bellos recuerdos tengo de ti. Como aquella vez que, pese a los carteles, le diste de comer a las gaviotas... Y estuvimos horas luchando con ellas porque no paraban de aparecer y picotearnos. Aún te veo sudorosa, con el pelo revuelto y babeando mientras dabas manotazos y patadas a esos bichos. En tu euforia les revoleaste a un niño asiático que gateaba por ahí. ¡Contigo todo era una aventura! O cuando nos hicimos pasar por los dueños de esa multinacional. Y como los empleados nunca los habían visto, pero tenían miedo de ser echados, estuvimos a cargo durante 18 años. Hasta que las autoridades se dieron cuenta y tuvimos que refugiarnos en una comunidad Hopi para evitar la prisión. Que tiempos aquellos.. comiendo tubérculos y mapaches, fabricando vasijas de pésima calidad y usando requesón de alce como anticonceptivo. Te extraño tanto. A veces manejo con los ojos cerrados un rato para recordar como me sentía a tu lado.. 





No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.