Y si... cada noche veraniega es así. Me siento como en no se que película post-apocalíptica, en la que el tipo todos los días cuando empezaba a anochecer; tenía que activar los sistemas de seguridad. Sino venían los zombies y se lo embutían. A mi me pasa lo mismo con los mosquitos. Y no es que: “Naaa, pero bueee. Tampoco tanto asiii”. No. Si es tan así. Si no pongo 2 tabletas de Raid, dejo un espiral prendido, y rocío el perímetro de mi cama con Off; no llego al otro día.
Me
acuerdo que en esa película el pobre guaso un día ya llega al
límite de su ser y colapsa. En un arranque de demencia y
me-chupa-todo-un-huevo, sale en medio de la noche con una
ametralladora y un lanzallamas. Se saca las ganas y mata como a 40
engendros. Se lo terminan abotonando, obvio. Yo cuento esto a modo de
testimonio pre-mortem o simil crónica de una muerte anunciada. Se
que pronto no voy a poder resistir más y mi destino va a ser el
mismo de aquel pobre infeliz. Me van a encontrar sin vida, oliendo a
repelente y junto a una pila de cadáveres de mosquito. Una muerte
heróica como pocas.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.