Llegamos
después de estar perdidos 7 horas en las montañas. Muchas veces se
escucha en estos casos: “Estuvimos caminando en círculos”. Al
revisar los mapas, nosotros vimos que en nuestro derrotero habíamos
trazado un Bob Esponja más bien. Pero por fin estábamos en el
refugio. Tuvimos que echar primeramente a unas cabras y a un hurón
de mirada simpaticona. Al principio probamos sanamente, pero luego
nos decantamos por la técnica de las patadas, ya que nos recagábamos
de frío. Una vez allí nos dispusimos a hacer una fogata. En
nuestro apuro y en la penumbra, todo indica que debemos haber
manoteado un cartucho de dinamita entre los leños. De otra forma
sería raro explicar porque voló todo en pedazos. A medida que nos
fuimos recuperando, decidimos volver a nuestros hogares. No solo
porque no queríamos morir de hipotermia, sino porque las cabras
decidieron cobrar venganza. Y para ser sinceros nos estaban
reventando. Creemos que allí fue cuando Jim murió. Es eso, o la
manada de lobos que nos atacó en el valle. Difícil saberlo bien,
porque ya estábamos colapsados y en un estado de cuasi demencia
colectiva. De todas formas volveremos a esas cumbres, la naturaleza
nos llama. Y además puede que Jim siga con vida pero tarado. Se han
escuchado reportes de un hombre que comanda un escuadrón de
ardillas..

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.