miércoles, 11 de mayo de 2016

Tan solo eso



Del mismo polvo que fueron sus ancestros, se levanta otro ser mas. Se yergue ante la existencia que nunca va a poder comprender. Ahora está acá, vivo, y va a tener que vivir le guste o no. Nadie le preguntó si quería existir, pero ahora existe y tiene que sufrir. Porque vivir es en gran medida sufrimiento. Y entonces va a hacer todo lo que pueda, todo lo que esté en sus manos para hallar lo que busca. Porque quiere ser feliz. En el fondo de su ser, solo quiere ser feliz. Nada mas que eso. Pasan los años y su voluntad se va erosionando junto con su cuerpo. Y un día ya cansado de luchar, simplemente no puede más. Abandona este mundo y finalmente conoce la paz. Y el resto de los hombres, al acordarse de él, se sienten hermanos. Lo recuerdan y piensan con una mezcla de alegría y tristeza “Como nosotros, solamente quería ser feliz, solo eso”  



Comentarios sobre la Guerra de las Galias


… así pues numerosos pueblos cruzaron el Rin chapoteando (y algunos inclusive patinándose): los bovios, flunios, eréctanos, papios, herzios y aún también los garlonios. Dieron en acurruncharse y enpelotonarse en un valle al sur de Treveris. Dispuso entonces César que lo más oportuno sería revolear a aquellas de allí. Ya que sino desbarataba a esta rebelión de piringundines, podía ser que luego se le adviniese la Galia toda como chancho a los choclos. Así pues ordenó que se aprontasen la legión octava, undécima y la nonagésima cuarta; esta última tenida en gran estima por haber trasvasado, penetrado y empernado bárbaros en no pocas batallas. Luego de tres días de marcha, César advierte que ha elegido la montura que le da comezón en el trasero, pero ya nada puede hacerse. Llegados a destino, se levanta el foso y se cava la empalizada. A la hora tercia un pequeño destacamento de legionarios parte con la misión de socabrear al enemigo. Así lo hacen, arrojando dardos, bolas y cosos. Los bárbaros encebados y alzados, lanzan su ataque. Nuestra cohorte se arrefugia rápidamente en las fortificaciones. Había sido ocurrencia del centurión Tito Peluccio, el untar con brea los bordes del foso. De manera que los atacantes, al no cognocer dicha estratablema, refalan por cientos. Así es como son acribillados y prácticamente reventados, pocos son los que huyen ya maltrechos y desinflados. Retorna triunfante César a Roma, donde el Senado declara 20 días de fiesta; donde decenas de esclavos son amasijados para fanfarria del pueblo. 



sábado, 30 de abril de 2016

Breakthrough Tech


Estoy desarrollando un dispositivo para almacenar energía. Toda esa que se pierde en el éter, por la fricción de nuestros dedos en las pantallas de los smartphones. Sé que es una invención que volará la peluca a millones. Porque esto terminará con la industria petrolera y con las casi inexistentes eólica y solar. Osea... me fui al carajo. Einstein viajó en el tiempo para felicitarme. Comimos criollos con manteca y jugamos al ping pong como 3 horas. 



Inmanencia


Muchas veces vemos señales claras. Muchas veces sentimos que las cosas se están dando. Somos tan felices... Eso que buscamos ahora está tan cerca. Pero en tantas ocasiones se convierte en nada. La desilusión... otra vez el vacío, el dolor. Es que es común a todos los hombres creer fácilmente en aquello que desean. Y también lo es seguir intentando, vivir a través de la esperanza. Porque si ese anhelo es tan profundo, inexorablemente será. Si, un día será.




jueves, 31 de marzo de 2016

Modernidad


Tenía que pasar unas cosas en la compu. Pero derrapé por el camino de la curiosidad barata... recobré la conciencia 2 horas después en youtube, viendo como un chino moldeaba jarrones de porcelana. En el lapsus también bajé 11 memes, un pdf sobre tiro con arco y un gif hecho por un ser de otra dimensión, ruego que así sea. ¿En qué me has convertido, internet?


¿Por qué hoy en día-aun-todavía sigue existiendo el pedorrísimo buzón de voz? Es como la muela de juicio de la telefonía moderna. Su único propósito es fabricar ese simbolito del ocote que queda empernado en nuestras pantallas. Para que después tengamos que desterrar dicha soronga mediante la tan conocida como hinchadora de pelotas técnica del llamado. Llamado en el que escucharemos lo mismo que a esta altura ya nos mandaron por audio o quien te dice, sms. Despierten compañías, empresas y demases: exilien de la existencia a este motivo del estallido de tantas bolas en el conurbano 




Informe policial


El susodicho se encontraba recapacitando en una coyuntura socio-mercantil. Al momento de trasponer la carpeta asfáltica, un malviviente se apercibe de la probabilidad posible de una sucinta víctima. De esta manera procede al latrocinio y ecolocalización del mismo. Mediante una maniobra de tergiversación, embucha al proletario en cuestión y lo circunscribe de manera irrefrenable. El interpelado logra anteponerse de manera estoica y realiza un grito de alarma o chillido de cuis, como se lo conoce vulgarmente. Así es como un agente de la policía de Córdoba experimenta una epifanía postmoderna y acude en socorro del sodomizado. Finalmente el villano es aprehendido, coaccionado y puesto en baño maría de manera inmediata. 



miércoles, 17 de febrero de 2016

El sendero


- El espíritu tiene que triunfar. Por más difícil que sea, es ese nuestro destino.
- Pero Maestro, no podemos ganar.. El hambre nos carcome. El sueño nos arrastra. El ansía nos devora. El miedo nos detiene. El deseo nos esclaviza. El dolor nos desgarra. Realmente no podemos. El sufrimiento se lleva nuestras vidas...
- Si no podemos ganar, lucharemos para siempre. Y así, entonces, habremos triunfado. 



Paz interior


Eso que llamamos vida. Aparecer en este mundo tan horrible y complicado. Todos luchamos desde el día en que nacemos. Algunos por el sólo hecho de conseguir comida. Otros por cuestiones menos básicas. Pero todos estamos embarcados en el mismo viaje. Y buscamos, buscamos tanto.. Desde que tenemos uso de razón existe un propósito en nuestro interior. Viajar, tener plata, hallar al amor de nuestras vidas, descubrir quienes son nuestros padres... Cada uno está en su búsqueda. Y sufrimos, sufrimos tanto... Porque perdimos el trabajo, porque se nos pasó una gran oportunidad, porque quien queremos no nos quiere... Parece que nunca podemos estar en paz. Y entonces un día nos toca partir. Quizás para encontrar esa tan anhelada paz. Quizás para volver a esta experiencia con otra identidad. O quizás simplemente nos disolvamos en la nada. Quizás de todo lo mismo y nada tenga sentido. O puede que haya un motivo por el cual cada uno de nosotros es traído a la existencia. Y que cada acto reverbera en el espacio y el tiempo, afectando todo a su paso. Puede que una sola sonrisa le cambie el día a otro. Y puede que un abrazo evite que alguien se quite la vida. Puede ser que a pesar de todo, en realidad, nunca estuvimos sólos.



miércoles, 6 de enero de 2016

Vení para allá


Ya sea que es verdad la historia de Jesús o que sólo es una estrategia comercial orquestada por los Illuminati/Reptilianos/Voldemort o que hay un señor barbudo y filántropo con obesidad mórbida que trabaja una vez al año y tiene una legión de criaturas sobrenaturales a su servicio (wtf); siendo tan egoístas y autómatas los seres humanos, que genial que haya fechas como estas. En las que uno se vuelve a acordar que no hay nada más importante que quienes nos rodean, que la verdadera felicidad es la que es compartida y que hermoso es olvidarse de uno para brindarse a los demás. Y que comer es lo segundo mejor después de coger.


Hace un tiempo leí sobre gente que murió por estar sacándose selfies. Yo trato de tener esperanza en la humanidad... Pero noticias como esa me dan ganas de ser arrojado por una catapulta hacia la concha de la lora a tal velocidad que llegue al espacio, quedarme ahí un tiempo orbitando el planeta mientras me hago mierda chocándome contra la chatarra intergaláctica; luego reingresar a la atmósfera terrestre entre alaridos, prendiéndome fuego como un meteorito y finalmente explotar y volar en pedazos, dejando un cráter y olor a bizcochuelo recién horneado.

Años han pasado y aún se me estremece el ano al recordarla... Ahora caminando por el muelle de San Blas se me viene todo a la mente. Las gavionchas chillan acompañando mi sufrimiento... la verdad que chillan demasiado, de acá a un rato si no paran las cago a piedrazos. En fin... en este famoso muelle sigue la pobre mina de la canción esperando a su amor. Ya está bastante hecha mierda la pobre. Unas focas han anidado entre sus pieses. Le crecen algas de los sobacos. Larga un olor a culo que voltea, acá entre nos. Si volviera el marinero y la viera seguramente la arponearía para acabar con su miseria... Recién se estuvo sacando fotos con ella un grupo de japoneses. No entiende nada. Me dio lástima y le di la mitad del pancho que me venía comiendo. Y si... el amor es así. Esta mina exageró. Igual, me enteré que su prometido está viviendo en Japón. Se caso con la que inventó los tamagotchi. Pero bue, ella no lo sabe. Mejor la dejo ahí que siga inspirando a más personas con su promesa de amor eterno. Pero deberían venir a pegarle unos baldazos. Me pareció ver un pulpo entre sus huecos poplítios.


Hoy “De la táctica a la práctica: como sorprender a tu pareja”
Alquilá un ñandú, marealo con un ventilador y música electro minimal. Luego encerralo en tu habitación. Cuando llegue tu chico le vendas los ojos con la excusa que le vas a cepillar la nutria. Lo llevas hasta la pieza donde lo espera el ñandú re manija. Después de unos minutos, te calzas el disfraz de látex de tu Pokemón favorito y te mandás adentro.
Está comprobado, este tipo de sorpresas inyecta una dosis de aventura en tu relación.
No duden en escribirnos contandonos si el ñandú acabó, si tu pareja te metió un patadón en el orto después de esto o si no querés comprar disfraces hechos con pieles de verdaderos Pokemones y necesitas asesorarte. No sean tímidas, escribanon.

Detengámonos un momento a considerar la contundencia e irremontabilidad de cuando alguien te responde “Tu vieja”. Tengas 12 o 58 años es lo mismo. Fuiste aplastado por un insulto que es tan bobo y falto de sentido como poderoso. No hay nada que puedas contestar a eso. Ya está. Encima mientras tratas de salir con alguna respuesta el sonido de las carcajadas termina por sepultarte en la humillación más infantil. Si le preguntas a un amigo “¿Qué hacés esta noche?” y te dice “Me junto con tu vieja”, por ejemplo; estás listo. Ya está man. Respira hondo. Pero no te olvides. Porque de acá a un tiempo vos le vas a hacer lo mismo a él. Y lo vas defenestrar social y emocionalmente usando ese, el insulto más idiota y más aplastante que haiga.



El corazón


Donde antes no había nada, paulatina o repentinamente empieza a existir algo dentro nuestro. Y entonces ya nada es igual. Ahora tenemos un deseo que nos consume. Ser queridos de igual manera por aquella persona que queremos. Y es esta misma fuerza la que mueve al planeta entero. De una forma u otra, esa es la causa principal de todo. El dueño de un perro muere y el animal espera a su dueño 9 años en la estación de tren. El padre de un niño muere intentando que su hijo no se ahogue en el mar. Un monje renuncia a todo placer terrenal porque quiere encontrar a su Dios. Una mujer se queda esperando a su esposo durante toda su vida en el muelle de San Blas... Porque este sentimiento no le pide permiso a nuestra razón. Llega y se convierte en el amo y señor de nuestras vidas. Y cuando es parte de nosotros, ya no tenemos elección. Ahora lo único que podemos hacer es intentar todo lo posible para que ese otro ser nos acompañe todo el tiempo posible en esta vida. Creo que de todas formas, que al desencarnar nos encontramos con nuestros seres queridos. Pero mientras tanto, perder para siempre a alguien que amamos es sin duda el sufrimiento mas grande que pueda existir. Y también creo que todos, en el fondo, andamos sufriendo en esta vida hasta que encontramos a esa persona que nació para caminar a nuestro lado. Cuando de verdad queremos a alguien, estamos unidos a esa persona para siempre.
Por mas que la muerte nos separe, va a llegar un día que nos reuniremos con nuestros abuelos, abuelas, padres, madres, primos, amigos, novios, novias y con lágrimas en los ojos, les podamos decir: “En mi corazón, nunca te abandoné”.