martes, 14 de abril de 2015

El tercer planeta, al fondo a la derecha


Acorde a las costumbres del pueblo argentino, la marca de automotores Honda decidió presentar un nuevo modelo que se comercializará exclusivamente en nuestro país. El Honda Cartelude. Apunta a un perfil de usuario que se puede encontrar en cada esquina de nuestro suelo por así decir: el banana (o soberbio-pelotudo si se quiere). Por eso es que la proyección de ventas de este auto es altamente prometedora.
Entre sus características y cualidades más llamativas podemos encontrar:
*La carencia de guiños: Si en realidad sos un verdadero pija, ¿qué te puede llegar a importar que el de atrás sepa tus maniobras con antelación? Si tiene que clavar los frenos o chocar, asunto de él.
*Bocina con una potencia de 130 decibeles: Lo primero que importa en el mundo, obvio, sos vos. No calienta si un ciego está cruzando la calle. O si un taxi se tuvo que poner en doble fila durante 1 minuto para que la anciana decrépita que lleva pueda acceder más fácil al hospital. Reventa a todo el mundo con tu bocina en un acto fálico de demostración de poder e imbecilidad extrema.
*Aspersores con una carga de ácido sulfúrico: Claves para deshacerse de los molestos cacos limpiavidrios. Pagaste $700.000 por tu auto. ¿Vas a dejar que venga un negro a toquetearlo? Ni en pedo. Bañalo en ácido, cualquier cosa después sobornás a la policía y listo.
*Compartimento para guardar 500 preservativos y sistema de limpieza automático de todo el interior: Los gatos son parte de tu vida y lo sabemos. Ya sea que hay una boluda esperándote en casa y no querés complicaciones o andás libre por la vida, siempre es importante que todos las manchas y fluidos sean eliminados.
*Velocidad máxima de 415 km/h: Cuando vas a Punta del Este, Bs. As. o dónde sea; si o si te tenés que comer a los otros giles.
*El set de Stereo, Parlantes y Amplificadores más caro del mercado: Tu auto va a sonar mejor que el boliche más careta de Ibiza. Porque necesitás terminar tus noches siendo el rey de los boludos, tomando de la buena, rodeado de trolas y bobos que te bailen alrededor. Todos ellos atraídos por lo zarpado de este vehículo hecho para ególatras sin verdaderos amigos.
El nuevo Honda Cartelude es justo eso que quizás llene el vacío existencial que tenés. Y sino, reventalo y comprate algo más caro en unos meses. Total ya tenés claro que lo material es lo único que importa en la vida y en este mundo no paran de aparecer más estupideces para satisfacer a personas como vos.

*

Yaldabaoth, la Serpiente Primigenia, decidió ese día emerger a la superficie. Su propósito era el de siempre: perjudicar al hombre y llevarlo hacia el mal. Mientras se arrastraba por el suelo del bosque pensaba que tipo de horribilidad realizaría. De repente sintió un pinchazo y el sopor lo invadió. Horas después lloraba desconsolado en la desolación de su caverna. Un equipo de National Geographic había introducido una zonda en su recto. Ay ay ay, Enemigo de la humanidad, ¿cuándo irás a aprender que el crimen no paga?

*

Clifford Hall, el Gran Maestre de la Orden Illuminati se encontraba ocupado trabajando. Era un cartero para el resto del mundo. Saliendo de Starbucks vió la siguiente escena: un niño disfrazado de Kim Kardashian acuchillaba a una mujer embarazada para luego prenderse fuego y morir entre alaridos. “Ya está. Convertimos al mundo en una mierda”, pensó. Corrió lloriqueando hasta su departamento. Se pasó la tarde skypeando con los líderes mundiales. Al otro día apareció la cura gratuita para el cáncer, se presentó el nuevo modelo que reemplazaría al capitalismo y se dinamitó Disney World. Esa noche, por primera vez en la historia de la humanidad, todos soñaron con los angelitos.









jueves, 9 de abril de 2015

Tríptico


(Discusión entre un kiosquero y su proveedor)
P- ¡¿...pero cómo me vas a bloquear en whatsapp?! ¡Es laburo esto, nos tenemos que comunicar, hermano!

K- Mirá: prefiero que me traigas los pedidos para el orto, prefiero que me sobren 500 huevos kinder por mes a que me sigas mandando esos videos pelotudísimos.

P- Pensé que el de la jirafa DJ te iba a gustar...

K- ¿Hace falta que te diga que me pareció? Mirame. ¿Hace falta? Andate de acá, Ricardo.

*

Anotaciones del capitán Tom Svenson:
La famosa rata de muelle. Una alimaña detestable. Siempre recibidas a patadones cuando un marinero las encuentra a bordo. Y sin embargo son ellas las que ajustan las amarras antes que un navío se haga a la mar. Ellas quienes calibran las brújulas y pulen los catalejos. Por eso es que hacen bien los marineros en reventarlas a patadas. Son ratas. Hacen todo como el culo con esas manitos ridículas. Después se hunden los barcos, bichos de mierda...

*

El monumento Svelios. Una obra de arte despampanante, rimbombante, hipnotizante, deslumbrante... y demás adjetivos terminados en “ante”. A simple vista encontramos una cierta reminiscencia antropomórfica. Un estudio más cuidadoso de sus formas, nos revelará lo que podría ser la figura de un guerrero acogotando un avestruz. O un anciano esquivando un escupitajo. O quizás un girasol huyendo despavorido. En esto reside lo asombroso de la escultura. Nunca puede uno llegar a decir con seguridad que carajo es eso que tiene en frente. Pero siempre despierta hondas emociones el contemplarlo. He visto familias danzando alrededor de él. He visto una persona completamente absorta contemplándolo durante días. He visto a un perro meándolo. He visto un set completo de títeres abandonado en el medio de un glaciar. En fin, no les voy a contar todo lo que he visto en mi vida. Soy lo que bien podría llamarse un viejo choto. Choto por la edad, no por las mañas, cuidado... (El anciano cabecea y empieza a roncar. Luego de unos minutos se escucha lo que indudablemente es un pedo que parece no tener fin. Uno de sus oyentes lo cachetea dulcemente, despertándolo) Eh? Ah, sí. El monumento, el monumento... Es como la vida. No se entiende del todo, pero es muy bello. 






martes, 10 de marzo de 2015

A imagen y semejanza



Todos sufrimos. Un niño nigeriano sufre por el hambre. Un taxista venezolano porque no llega a fin de mes. Una chica australiana porque no encuentra a alguien que la quiera. Un médico hindú porque le gustaría hacer más por sus pacientes, pero no puede. Un muchacho portugués porque se le murió su padre y nunca llegó a decirle que lo había perdonado.
Tratamos de sobrellevar lo mejor que podemos nuestro sufrimiento. Y algunas veces, cuando ya no soportamos más, nos decimos a nosotros mismos: “Yo trato de hacer lo que puedo. Pero es todo tan difícil... No se por qué tengo que sufrir tanto... Yo soy bueno. En realidad nunca quise hacerle mal a nadie. Pero es que esta vida es tan complicada que a veces me olvido de quien soy. ¿Por qué tiene que ser así?”.
Nadie nos responde esa pregunta. Se nos llenan los ojos de lágrimas y nos ponemos a pensar en otra cosa. Por que por más que duela, hay que seguir adelante.
Y en su omnisciencia, todas y cada una de las veces que a un ser humano le sucede esto, el Creador le dedica unos momentos a su hijo doliente y se repite esta escena:
Al Creador también se le llenan los ojos de lágrimas y piensa: “Pobres, son todos tan buenos... Un día van a desencarnar y finalmente van a encontrar la paz. Pobres mis hijos, son tan buenos en realidad. En Verdad ellos nunca quisieron hacerle mal a nadie. Pero es que el oro se purifica con fuego y el hombre con el sufrimiento” 











viernes, 13 de febrero de 2015

Típico de estos días


Emilia Cartuzzi, monja 71 años. Perturbada por haber visto una foto de Lady Gaga interactuando con una hiena, se extravía. En su derrotero termina en plena Creamfields. Sin entender nada de lo que pasa, pero aterrorizada, logra refugiarse en un baño químico. Permanece allí la mitad de la noche. Intentando escapar de la fiesta queda atrapada en un círculo de jóvenes bailando. Ellos, re manijas, ni se dan cuenta que la vieja está ahí. Y ella no animándose a empujar a alguno, decide esperar a que paren de bailar. Pero las pastillas eran de muy buena calidad y los pibes le dan hasta las 2 de la tarde. La monja logra combatir la deshidratación tomando lo que queda en los vasos que encuentra en el piso. En total habrá sido 1/4 de litro pero, obvio, se pone en pedo. Despierta en un after con una vincha de orejas de conejo puesta. Ya desquiciada se arroja por la primera ventana que ve. Estando en un 2do piso, solamente se quiebra una pierna. Es llevada a un hospital y allí para sorpresa de todos, hallan en su recto una bolsa con merca que vaya a saber quien, cuándo y por qué metió ahí. 





Venimos en son de... ¿qué?


El fenómeno ovni. Todo un tema. Más que tratarse de si estamos sólos, el asunto es que realmente a la mayoría no le gustaría para nada que estemos acompañados. Si tantísima gente ya tiene demasiado con llegar a fin de mes, cambiar pañales, pelearse con sus vecinos y demás... ¿cómo íbamos a esperar que hagan lugar en sus ya descharnetadas mentes para seres del espacio? Extraterrestre. Hasta la palabra es fea. Ya es incómodo encontrarse con un conocido en la calle y pararse a tener una charla vacía... ¿quién va a querer tomarse un café, jugar al paddle o muchísimo peor: entrar en la nave de un desconocido intergaláctico? (con todo lo que puede implicar según lo aprendido gracias a Hollywood). Además la reputación no los ayuda, claro está. Mutilan ganado, raptan personas, arruinan sembradíos con obras de arte abstracto... Y lo peor de lo peor: realizan chequeos médicos o cirugías en contra de tu voluntad. Casi todos detestamos ir al médico. Siempre te encuentran algo. Bueno, esto es igual pero a la fuerza. Es una violación básicamente. Justamente muchos testimonios de abducidos incluyen exploraciones rectales y demás. Te toquetean el culo. Creo que los alienígenas no dan la cara y dicen “Hola, si existimos” por el famoso sentimiento de “cola de paja”. Y sí. Hoy por hoy, como están las cosas no les conviene para nada. Los haríamos mierda. Demasiadas cagadas se han mandado estos tipos. Primero deberían hacer una campaña de lavado de imagen: “Misterioso objeto luminoso es avistado en Berazategui. Todas las personas que se encontraban en el área reciben 3G en sus celulares de forma permanente. La gente está eufórica”, “Ovni permanece sobre campo de refugiados en Nigeria y proyecta Kung Fu Panda para la asombrada multitud” o “Platillo volador sobrevuela la Tomorrowland dejando caer botellas de agua y preservativos por miles”.
Pero pareciera que justamente son extraterrestres en cuanto a como quedar bien con la humanidad. No cazan una los pobres. O son unos forros. Sea como sea (lamento decirlo), si no cambian su conducta, no vamos a abandonar nuestra paranoia y ganas de reventarlos a tiros cada vez que los veamos. 





Mi abuelo y Discovery Channel


A simple vista vemos un viejo choto cruzando la calle. Pero por dentro este anciano experimenta algo sin comparación. En su cabeza miles de datos se procesan: la velocidad del viento, los cambios en el campo magnético de la Tierra, la trayectoria de los autos, las parábolas de los ciclistas, la posición de las palomas, el tiempo que queda para que cambie el semáforo, las rutas migratorias de los renos, etc. Incontables variables se combinan en su mente para poder hacer algo tan sencillo, así es, no se burle. Y esto obviamente significa un gran consumo de energía para el viejo en cuestión. Y si durante el proceso lo distraemos, le decimos “¡¿Qué hora es?!” por ejemplo, sucede lo que llamaremos suceso gerontológico de grado 8 (el de grado 5 es cuando se caga encima). En estos casos el anciano implosiona, quedando en su lugar un pequeño agujero negro. Lo que en realidad no es algo malo per se. Estos mismos agujeros son los que utiliza Stephen Hawking para desplazarse por el espacio/tiempo. Viaja a través de ellos para tener duelos a muerte con entidades siderales. Le hace bien, lo despeja.
Ya vemos pues, la importancia de ayudar a la gente mayor en la tarea de atravesar calles con éxito. Notarán ustedes que siempre hice referencia a un hombre de avanzada edad. ¿Qué sucede si lo ya dicho le ocurre a una mujer que también cargue con un omelette de años? Tiene lugar la no tan conocida “Paradoja de Legrand-Richelieu”, mucho más compleja, obvio, y puede que algún día me den ganas de explicarla. 




lunes, 2 de febrero de 2015

Es un "must"


¡A marcar tendencia! El 2015 se viene con una alternativa muy interesante en cuanto a cuidados estéticos. Esta propuesta se trata de construir un nido para relajarte. ¡Sí, un nido! La modelo rusa Alina Azarov nos cuenta su experiencia. Armó el suyo en un ciprés, está a 8 metros del suelo, pesa 25 kg y está íntegramente construido con ramas y palos de la zona. A ella se la ve re cómoda, re chill-out en su posición de empollar. -“¡No saben lo que fue! Yo ni sabía trepar. Me caí  un montón de veces del árbol armando esto” nos dice ella con una sonrisa cándida mientras señala el yeso en su brazo y en su pierna. -“Es como que estando acá me siento super en contacto conmigo misma, osea, ¿entendés?” confiesa Alina mientras esquiva los ataques de un territorial halcón. El pájaro termina enganchándose en su pelo (sin puntas secas y con un volumen divinísimo, obvio), mientras la picotea. Ella por su parte cae del nido entre gritos. Seguro se quebró de vuelta... whatever, la moda tiene su precio.

Tips a tener en cuenta a la hora de elaborar tu take-it-easy-summer-nest:


*corroborar que las ramas no tengan hormigas, sus picaduras podrían arruinar tu piel
*anidar sólo en áreas model-friendly (ha habido confusiones con algunos cazadores)
*no usar tacos para trepar







Su hábitat y demás


El pitiribí crestado. Ave emblemática de las selvas nororientales del país. Durante los meses estivales podemos observar afanando frutas de los puestos callejeros a este miembro de la familia de los tórdidos. Mientras algunos de los más caraduras de la bandada distraen al vendedor, peleándole el precio de las frutillas o bien criticando la piel de las sandías por ejemplo; otro pitiribí se escabulle y manotea las frutas que puede para darse a la fuga. El resto del grupo cachetea entonces con aletazos al comerciante en cuestión y alza vuelo entre un revoltijo de plumas y puteadas. Es por tal conducta que muchas personas apoyan la caza indiscriminada de esta especie. “Revientenlón, que no quede ni uno” comentó al respecto el jefe del ministerio de medioambiente. Por otro lado, Alfonsina Mirnes, bióloga, nos dice con convicción: “El pitiribí es clave para la conservación del ecosistema. Sin él, el oso hormiguero culiblanco no tendría enemigos naturales. Es sabido que este último se dedica, entre otras changas, a la reventa de fruta en mal estado. Inserta sus productos a través de un mercado negro generado por inmigrantes coreanos, pero eso es otra historia. Ahora bien, es únicamente por medio de los actos “bandálicos” del pitiribí que son contrarrestadas las maniobras del oso culiblanco”. Semanas después de haber pronunciado estas palabras, Alfonsina fue arrollada por una manada de cerdos en sospechosas circunstancias y perdió la vida. Está claro que en nuestro país las oscuras maquinaciones de algunos siguen prevaleciendo ante la siempre ineficaz justicia.










Zumbidos en la noche


Y si... cada noche veraniega es así. Me siento como en no se que película post-apocalíptica, en la que el tipo todos los días cuando empezaba a anochecer; tenía que activar los sistemas de seguridad. Sino venían los zombies y se lo embutían. A mi me pasa lo mismo con los mosquitos. Y no es que: “Naaa, pero bueee. Tampoco tanto asiii”. No. Si es tan así. Si no pongo 2 tabletas de Raid, dejo un espiral prendido, y rocío el perímetro de mi cama con Off; no llego al otro día.
Me acuerdo que en esa película el pobre guaso un día ya llega al límite de su ser y colapsa. En un arranque de demencia y me-chupa-todo-un-huevo, sale en medio de la noche con una ametralladora y un lanzallamas. Se saca las ganas y mata como a 40 engendros. Se lo terminan abotonando, obvio. Yo cuento esto a modo de testimonio pre-mortem o simil crónica de una muerte anunciada. Se que pronto no voy a poder resistir más y mi destino va a ser el mismo de aquel pobre infeliz. Me van a encontrar sin vida, oliendo a repelente y junto a una pila de cadáveres de mosquito. Una muerte heróica como pocas. 




sábado, 31 de enero de 2015

Acerca del Equus Nobilisimus


Ahora bien, con respecto a la cacería del prístino unicornis... Habeis de saber que tal creatura no es de sencillo abarajamiento. Muchos son los que han intentado lograr tal proeza infructuosamente. Esto se debe a que la bestia sagrada es de hábitos desconocidos para el homem. Tal es como nos lo narra Benito della Sambrolla: "Me encontraba defecando en un claro del bosque. Giovanna le había puesto a los chinchinelli arándanos de más y yo andaba con las tripas en revoltijo. Grande fue mi sorpresa cuando noté la presencia de un animal que me observaba. 'Qué desubicado, estoy cagando' pensé. La creatura salió de su lugar entre los árboles. Entonces le vi en todo su esplendor. Se trataba del legendario Aunicorniae (también llamado Aeueniecornieaeue en alto latín). Acaricié su testuz, arrobado por tanta hermosura. Pero perdí conciencia de mi situación y sin quererlo, pedorrié. La sacra bestia entre sorprendida e indignada me corneó. Yo por mi parte manoteé un sorete y se lo arrojé. Al llegar a casa, después de vendarme un pulmón, lloré porque mi encuentro con la inmaculada bestezuela de los bosques se hubiera dado así..." Tal fue la paupérrima experiencia de este infeliz. Allí se nos revela la naturaleza del excelso unicornis, una bicha mansa pero orgullosa. Con la llegada de la calesita en el siglo XV la población de este noble animal disminuyó drásticamente. Y estando ahora en el año 1764 desde el esguince y recuperación de Nuestro Señor, se me enllenan los ojos de lácrimas al pensar que tal vez pronto no se vuelva a ver ya más a tan sublime equino galompando por los valles.