viernes, 8 de junio de 2018

Adiós

“No me siento enamorada” le dijo después de 3 años de estar juntos. Él, sintiendo que un abismo se abría en su interior, pensó “¿Y ahora que hago con todo este amor?. Así comenzó una épica búsqueda de sanación para parchar su alma o algo así. El psicólogo estaba completamente demente. El reiki le daba sueño y por algún extraño motivo, pedos. Al final la gemoterapia era un invento de la industria minera. La acupuntura resultó ser muy buena, pero para su tema del codo de tenista. Las constelaciones familiares resolvieron algún asunto con una abuela adicta a las pastas. Hasta que un día, mucho tiempo después, se despertó y se dijo “Sí, la sigo queriendo..” 







viernes, 2 de febrero de 2018

Alanthar, un ser có(s)mico


Esta es la historia de como llegué a habitar en esa raza irrisoria, esa raza tan tomateada por todos en el Cosmos.. sí, la raza humana. Decidí materializar un cuerpo físico en la zona que llaman desierto del Bobi o Gobi.. algo así. Allí, como todos sabrán, se encuentra en otro plano (y en otro ancho) la Gran Hermandad Blanca. Esperaba pasar un tiempo adaptándome en ese lugar, tal vez ingiriendo comida chatarra y viendo pornografía para irme aclimatando. Cierto día me dejé llevar demasiado por mis actividades masturbatorias y no escuché que alguien se acercaba a mi habitáculo. El Maestro me agarró cacheteando el ganso. Me miró y me dijo “Rajá de acá, payaso intergaláctico”. Me fui dichoso, pues esto era un gran comienzo. ¡Que forma más humana de arrancar mi aventura que decepcionándome a mi mismo y a los que confiaban en mi! Viví entre estos desdichados seres unos cuantos siglos. Va, unos 50 años los pasé en el caribe con un rebaño de ballenas. Pero no gambetiemos de mi punto. Llegué a conocer al hombre. Pude conocer sus propósitos, sus motivaciones, sus anhelos, sus miedos y esa titilante luz eterna que lleva dentro de sí y tanto le cuesta manifestar. Son capaces de los hechos más aberrantes y espantosos así como de los más sublimes y puros. Antes temía por estos bebuchos, pero ahora sé que todas mis estadísticas, mis cálculos zomboidales y mis predicciones horangélicas estaban erradas. Como siempre pasa en esta Creación, la luz triunfará finalmente entre estos -por el momento- ñatos de corazón. Pero ha llegado la hora de irme, he de eyectarme de este cochino mundillo del que me he encariñado tanto. Me pueden encontrar en la galaxia de Órvonton donde me dedicaré a germinar estrellas y ha desintegrar reptilianos.








Imperdible



Atención! Norberto Wisse, antropólogo y campeón provincial de paintball, dará un seminario el próximo miércoles en el estacionamiento de la Facultad de Humanidades. En él se tratarán varios temas que pujan fuerte en el hombre actual (a veces hasta llevarlo a un verdadero inodoro filosófico). Algunos de ellos: “Consecuencias directas de vivir en una pelota que flota en el espacio: el ser humano como pelotudo ontológico”, “¿Alguna vez dejaremos de sufrir? No. Pero hay formas de distraernos de eso, el origami por ejemplo”, “Cuando el lenguaje y la física cuántica se unen: el meme”. Una disertación inigualable. Y para finalizar, el licenciado Wisse nos dará una clase magistral de paintball, enfrentándose en un laberinto inflable a 6 androides que salieron fallados de la fábrica de Toshiba. . 






martes, 19 de diciembre de 2017

Esa chica


Que bellos recuerdos tengo de ti. Como aquella vez que, pese a los carteles, le diste de comer a las gaviotas... Y estuvimos horas luchando con ellas porque no paraban de aparecer y picotearnos. Aún te veo sudorosa, con el pelo revuelto y babeando mientras dabas manotazos y patadas a esos bichos. En tu euforia les revoleaste a un niño asiático que gateaba por ahí. ¡Contigo todo era una aventura! O cuando nos hicimos pasar por los dueños de esa multinacional. Y como los empleados nunca los habían visto, pero tenían miedo de ser echados, estuvimos a cargo durante 18 años. Hasta que las autoridades se dieron cuenta y tuvimos que refugiarnos en una comunidad Hopi para evitar la prisión. Que tiempos aquellos.. comiendo tubérculos y mapaches, fabricando vasijas de pésima calidad y usando requesón de alce como anticonceptivo. Te extraño tanto. A veces manejo con los ojos cerrados un rato para recordar como me sentía a tu lado.. 





De alcantarillas y mutaciones


Tengo la terrible sospecha que ante la combinación de bandejitas con jugo de tripa (árabe) y los pañales de mi vecina, es muy posible que en las profundidades de la tierra, en algún vertedero, se esté gestando una criatura monstruosa. Y que algún día cuando me encuentre lavando los platos aparezca este engendro para asesinarme. Lucharíamos durante horas, hasta que yo pueda alcanzar el lanzallamas que tengo en la mesita de luz. Entre lágrimas esta abominación me diría que sólo quiso tener un padre que lo amara en su niñez monstruosa; cuando volvía a casa después de jugar un pésimo partido de beisbol y sentirse un orto. O cuando Jessica lo rechazó para el baile de graduación. Yo le diría que lo entiendo, pero obviamente lo incineraría igual. Y después fregando el suelo me juraría nunca comer tripa de nuevo, además te la debo el aliento sino.



Ein Sof

Quizás todo esto tenga un sentido. Quizás todas las religiones tienen parte de la verdad. Quizás nuestra alma solo viene un tiempo a aprender y después sigue su camino. Quizás reencarnamos una y otra vez hasta no venir más a este plano. Quizás ahora todo nos parece confuso e injusto porque somos apenas unos diminutos seres con diminutas conciencias. Quizás un Ser que nunca vamos a poder entender ni definir, sabe muy bien por lo que estamos pasando. Y quizás ese Ser ideó todo de manera tan perfecta que, a la noche en todos los mundos, se alzan las estrellas para que las contemplemos embelesados y pensemos: Quizás todo esto tenga un sentido...





Utopía

Ayer andaba por el patio y un pajarito me acompañó caminando unos metros. Pensé que si seguíamos juntos un rato más, le podría sacar charla y hacernos amigos. De acá a un tiempo planear un viaje de mochileros por Latinoamérica. Después, si se dieran las cosas, arrancar un proyecto juntos. Una organización en contra del sistema. Armar vínculos con Anonymous, gente que investiga fuentes de energía alternativa y medios de comunicación independientes. Y con suerte ser parte de una revolución global que de origen a una nueva civilización. Pero lanzó una caca como si nada, pestañeó y se voló. Otra vez será pajarito, otra vez será.. 





domingo, 1 de octubre de 2017

¿Qué les pasa?


Hoy hablaremos de esa gente que cuando va en auto y hay un lomo de burro o serrucho se come un viaje de eternidad. Como que quieren que su carro les llegue a los nietos de sus bisnietos o lo expongan en un museo de acá a 3000 años. Sé que su fantasía más oscura sería poner en punto muerto el vehíCulo y bajar a empujarlo para que no haya la mas remotísima posibilidad de que sea dañado. O incluso traer una grúa para que lo alce y lo deposite del otro lado. Yo por mi parte en esos momentos me traslado a una dimensión paralela donde no hay leyes ni consecuencias morales. Allí donde todos seríamos engendros demoníacos. Y me imagino sacando un lanzamisiles a repetición con el que vuelo en pedazos a este ser y a su autito de mierda. Todos pensamos cosas de este tipo, no se avergüence. Ahora que blanqueamos el tema, puede continuar el día mas relaxado. Un gran saludo desde la constelación del flan con dulce de leche.



“Yo masturbé a un Trilobite”


Una crónica que te sacará de tu zona de confort. Bill Anderson, arqueólogo y bicampeón del Annual Sausage Eating Competition, es el protagonista de esta historia que está revolviéndole el flan a toda la comunidad científica. En ella se narra como este tipo se hallaba explorando los cenotes de la península de Yucaxplán, cuando cayó a una rajadura anal en el campo morfo-espacio-temporal. Así fue como apareció en pleno Cámbrico. Estaba lleno de bichas por todos lados. Pronto se aburrió porque no había mucho que hacer. Allí fue cuando, como buen ser humano de mierda que somos, se entretuvo toqueteando a este pobre artrópodo antediluviano hasta llevarlo al éxtasis sesual o algo así. Pasaron los días y cayó en la cuenta de que seguramente iba a morir en esta insípida era. Pero ya yéndose todo a la remil puta, apareció un ovni y aterrizó coleando. Se bajaron unos altos humanoides. El más pulenta le dijo: “Te vamos a devolver a tu tiempo, porque somos güenos. No como los petisos cabezones que le meten cosas en el orto a la gente y mutilan vacas”. Dicho y hecho. El tipo, luz estroboscópica y Suerte, de Shakira como soundtrack del viaje interdimensional, apareció de vuelta en su apartamento con el ganso en la mano y mirando Hentai. Pero igual él sabía lo que realmente había pasado. Descubra esto y mochísimo más en este libro para casi toda la familia.





Inagotable


Qué complicado el tema del amor. Uno cree que encontró a esa persona, pero no. De repente vuelve a estar sólo. Y una parte en lo hondo de su ser se pregunta: “Bueno, ¿pero cuando voy a poder tener paz con esto” Y el corazón sigue anhelando ese encuentro. Es asombroso como puede resistir tanto. Una y otra vez le es negado poder descansar junto a otro corazón que sienta de la misma forma. Y soporta el dolor, siempre resurgiendo y soportándolo todo. Creo que ahí yace una fuerza superior. Ese mismo corazón es el que hace que alguien luche toda la vida por una causa, que una madre espere hasta el último día de su vida volver a ver a su hijo o que nunca dejemos de tener la esperanza de encontrar a la persona de nuestras vidas. Pobre corazón, le fue dada una tarea muy dura y noble. Sostener la vida misma, decir con cada latido: “Acá estoy y hasta que no me queden más fuerzas voy a seguir resistiendo”. Que asombroso el corazón, esa llama que todos llevamos dentro y que ni incluso la muerte logra apagar. Porque lo que hacemos con el corazón reverbera en la eternidad..