martes, 18 de agosto de 2015

Nada que se le compare


Sí. Alguna vez llegará a nuestras vidas Esa Persona. Vendremos caminando distraídos por la noche que ya estamos acostumbrados a transitar. Y entonces la veremos aparecer en el cielo estrellado. Apenas una luz centelleante que se acerca. Nos preguntaremos incrédulos “¿Podrá ser?” Y ya será. Así de improviso el cometa caerá rasgando el cielo nocturno. Estallará junto a nosotros, haciéndonos volar por los aires. Y en nuestro aturdimiento le veremos: el Sagrado Ser.
Aquel que Nació para Caminar a Nuestro Lado. Nos acordaremos entre lágrimas de todos esos años de vacío y soledad. Pero ya nada de eso importará. Pues con solo darle la mano a esta Persona, sentiremos ese místico-mitológico estado que siempre anheló la humanidad toda.
Aquello que llaman Amor Verdadero.
Así que ya sabe. Siga contemplando las estrellas con esperanza. En algún lugar del Universo hay alguien que sufre alegremente sabiendo que un día se encontrarán. Mientras tanto trate de olvidar que es un muerto en vida, que deambula por el mundo con el alma partida. Sonría, siga caminando y no se olvide de mirar al cielo de vez en cuando. 







Elohim


La batalla terminaba. Ya iban a ser derrotados. Estaban siendo acribillados. Que pena, una vez más los justos perderian la vida. Masacrados. Y los sobrevivientes torturados por los guerreros de un imperio decadente. Un imperio formado por individuos corruptos, avaros y materialistas. Qué lastima que un poblado de personas bondadosas, generosas y honestas desapareciera del mundo así, sin mas. Pero entonces el aire comenzó a vibrar extrañamente. Luego el tronar y una luz cegadora. Allí en el medio del campo de batalla apareció una figura singular. Un guerrero que emanaba poder.
Todos los soldados sintieron sorprendidos una Presencia rebosante de energía. La temperatura aumento anormalmente y el aire crepitaba. Luego quien después fue llamado el "mensajero", comenzó su faena. Mataba con una violencia vertiginosa, sobrehumana. Pronto las tropas enemigas se organizaron. Se dispusieron en formaciones de batalla e intentaban aniquilarlo, aplastarlo. Pero nada lo podía detener. La desesperación y el espanto los invadía. Y el seguía matándolos, maquinalmente, sin pausa. El ruido de escudos, armaduras y huesos rotos parecía no terminar nunca. Era apenas un muchacho alto, no demasiado musculoso, con tan solo una túnica blanca por vestimenta. Ni siquiera iba calzado. Pero mataba hombre tras hombre con la facilidad que una guadaña cortaría briznas de pasto. Había tal brutalidad y fuerza pura en sus puñetazos y patadas, que era algo hermoso de observar. Ya a su alrededor eran incontables los cadáveres. Pero aun quedaban miles de combatientes. Cuentan que durante días los siguió matando. Las lanzas se quebraban, el metal se doblaba contra su piel. Ese hombre no era un hombre.
Una vez terminada su misión, se dirigió a la gente del poblado.
“El Eterno Ser todo lo sabe, todo lo conoce, todo lo ve”




viernes, 31 de julio de 2015

Igual hay esperanzas



- Vivimos esperando cruzar la mirada con alguien, que el tiempo se detenga, escuchar adentro nuestro alguna canción onda “Take My Breath Away” y que a partir de ahí nuestras vidas se conviertan en una película de amor hollywoodense.
Mientras tanto, en el mundo real, la fidelidad tiene tanto valor que te la ofrecen los kiosqueros de vuelto cuando se les acabó el cambio y los caramelos..


- Generaciones venideras hablarán del legendariamente pelotudo Homo Smartphonensis. Un ser que podía realizar hazañas tan increíblemente idiotas como filmar accidentes en vez de ayudar, felar desconocidos por un cargador o preguntarle a la viuda en el funeral cual es la clave del Wi-Fi. 



Un día el hombre quiso detenerse a reflexionar que estaba haciendo con su vida. Entonces le llegó un whatsapp. Le avisaban que tenía que subir a Instagram una foto para participar en un concurso. Pero la tenía que compartir por Facebook. YouTube premiaba al ganador con un viaje a E.E.U.U para luchar en el barro contra Madonna. Como siempre su smartphone se le estaba quedando sin batería. Así que prendió la compu y se puso a elegir que foto podría ser. Capaz le podía agregar un meme, pensó.
Mientras tanto, su vida... bueno, era eso.


Astronauta: Dícese de aquel niño que SÍ cumplió su sueño.


Hay que "Dar hasta que duela y cuando duela dar todavía más." 
- dijo la Madre Teresa (y probablemente algún actor porno)




Se merecen más


Me acuerdo de haber visto o leído que las plantas sienten. El experimento era algo así como que conectaban al individuo vegetal a un cablerío. Después lo puteaban. Y en la pantalla se veía que el pobre sufría, se estresaba. Y si lo trataban bien, sentía placer.
Entonces me pregunto yo... ¿si algo tan básico y poco evolucionado como una planta, siente, que le estamos haciéndo a esos fieles compañeros de la humanidad: los bichos?
Se me vienen a la mente insultos como: “mosca de mierda”, “mosquito hijo de puta”, “avispa culiada”, “araña horrible”, etc etc. ¡¿Cuánto han de sufrir estás ínfimas criaturas siendo tratadas así?!
¿No será que muchos de estos insectos “malos”, tienen un comportamiento tan reprochable porque quieren llamar nuestra atención? Que detrás de cada picadura de mosquito hay un “necesito afecto”, que detrás de cada mosca que chupetea nuestra comida hay un “me gustaría que me quieras como a tu perro”..
Entonces propongo que cambiemos nuestra visión sobre estas pequeñas y desechables bichas. Las venimos reventando, fumigando y ninguneando desde el principio de los tiempos.
Dejemos, por ejemplo, de darle tanta prioridad a los perros (que básicamente lo único que hacen es cagar las calles, formar pandillas violentas y ladrar como estúpidos) y generemos una entomología del cariño.

Yo ya estoy tomando parte en esta iniciativa y adopté a una polilla: Juli. ¿Las ventajas? No gasto en comida, no ensucia, es independiente y proactiva. ¿Las desventajas? No es muy afectuosa. En realidad parece que se murió hace 2 semanas y no me había dado cuenta. Pero bue, en estos tiempos todo es efímero. Se me murió la polilla, mañana adoptaré un grillo, ya fue man.



lunes, 6 de julio de 2015

No sea tan humano


Cuántas veces al hablar de alguien exitoso, escuché frases pedorras como:
“Je... yo lo conocí cuando era cazador-recolector”, “¡Pero si este se hacía la paja en las alcantarillas!”, “Uh, pero este tipo no era nadie.. afanaba ñoquis los 29 y con eso tiraba todo el mes siguiente”.
Y si... son pocos los que fueron paridos por la diosa Atenea, cuando la galaxia estaba alineada con el cinturón de Orión, mientras tocaba la sinfónica de Berlín y a los 3 años eran CEO de su propia multinacional, salvaban vidas en África y reforestaban el Amazonas.
Justamente lo admirable es que hayan moldeado su propia vida, creciendo y superándose, hasta destacarse.
Sería mucho mejor que nos inspiremos y motivemos con los grandes logros de otros, en vez de comportarnos como pipistrellos corroídos por la envidia.


Étienne, primo segundo del Principito




Sucesos

En este mismo día...



Pete Sampras a los 34 se animaba a probar el helado, y si, le gustaba; aunque se sentía un boludo terrible por no haberlo probado años antes

Un anciano NN caía desenfrenado y sobreexcitado a la reunión familiar dominguera, tratando de explicar la idea que meses después se materializaría en el primer pelotero

Gustav Klimt, cortando fetas de jamón crudo en una rotisería finalmente se decía "Naa, esto no es lo mío pero ni a palos eh"

A un estudiante de Filosofía se le caían las papas (cual lluvia) sobre el pancho y entonces.. ¡el hallazgo, la gloria, las franquicias!

Durante la grabación del episodio, se perdía uno de los Thundercats... 7 meses más tarde era hallado castrado en una veterinaria

Phil Collins, ya no sabiendo que más hacer, le cantaba "Against All Odds" a la flaca que le gustaba. Ella despertaría 15 años después, habiéndole dado 3 pibes y un hermoso matrimonio que ni recordaba


Stephen Hawking calculaba un tanto para el orto jugando al limbo y se iba de nuca. Al recobrar la conciencia aprobaba 28 parciales y 11 finales en un día, entonces se daba cuenta "Ah listo, se me fue el IQ a la reputísima madre"





Empernational ®


(Casi) todos viajamos. Y aunque a las agencias de viajes no les guste hablar de ello, en (casi) toda experiencia fuera del país con una cosa u otra nos empernamos. Se atoran las valijas en el recto del avión o hiciste una reserva, llegás y hay un grupo de coreanos comiendo doritos en tu habitación o querés salir a conocer la ciudad de Tokio y resulta que Godzilla está dando crías en el microcentro.
Por eso en Empernational tenemos la solución: te mandamos una avioneta que te devuelve a tu casa. ¿Vas a estar quejándote que tuviste unas vacaciones del orto? No, volvés y reprogramás tu destino. ¡Porque te devolvemos (casi) todo el monto de tu aéreo!


*El servicio de Empernational puede ser utilizado 3 -tres- veces consecutivas. A la cuarta vez, la avioneta también te busca pero te arroja en el medio del océano para terminar con tu miseria. 




martes, 16 de junio de 2015

Libre


Decidí entonces abandonar la civilización. Con lágrimas en los ojos miré las lejanas luces de la ciudad y me interné en el bosque. Las primeras semanas fueron difíciles. Una manada de castores me amenazó: si no les daba una mensualidad de arándanos, hongos y joyas; me quebrarían las piernas. Pero por suerte Animal Planet y Cesar Millán me habían preparado para esto. Oriné en el rostro del macho alfa y luego lo sometí analmente hasta su muerte. Quedé al mando del grupo. A la semana murieron todos. Los convencí de que intentáramos cazar a un alce que estaba en celo hace 8 meses y ya se había puesto insoportable. Nos reventó. Solo sobrevivimos Cocolito y yo, a cuya madre asistí durante su parto. También fui yo quien la asesinó accidentalmente al pisarla, mientras escapaba de hacerle ring-raje a un oso. ¡Qué feliz que era cuando no me cagaba de frío, hambre, algún animal me perseguía para comerme o esa puta urraca intentaba anidar en mi barba!
Con Cocolito creé un vínculo hermoso pero, por supuesto, me lo terminé morfando.
Un día mientras veía el atardecer y la brisa vespertina acariciaba mis nalgas, me di cuenta que no regresaría nunca más. Calculo que en casa se siguen preguntando adonde mierda fui a comprar facturas que todavía no vuelvo... 



El descenso infinito


Que no nos engañen las múltiples teorías, abordajes, paradigmas o que se yo que carajo que pudiera haber. La verdad es una sola. Casi la totalidad de las veces que hay un acercamiento de un hombre hacia una mujer (llamadas, miradas, gestos de “bondad”, acotaciones sobre el clima, etc, etc) el propósito es uno y sólo uno. El efectivo ensartamiento, la final penetración de dicha fémina. Y he aquí lo referente a la naturaleza demoníaca del hombre (si bien está bastante claro que con ellas pasa igual, hoy hablaremos de lo competente al varón). Es esta condición de seres eternamente esclavizados a los deseos de la carne la que nos transforma en lo que somos.
De repente se me viene a la cabeza la siguiente imagen. Un chico chateando con una chica. Ella no lo sabe (en realidad si, pero la historia es mas divertida contada como quiero). Pero del otro lado, si alguien pudiera observar a este muchacho con unos binoculares especiales, lo vería como en realidad es: una entidad maléfica y espantosa, consumiéndose en las llamas de la fruición. Arrastrada por los impulsos que provienen de los abismos infernales de su ser. Que entre borborigmos y gorgoteos de oscuro placer intenta doblegar la voluntad de su víctima por todo medio a su alcance. El hombre es un demonio que jamás deja de actuar en pos de entregarse al placer de los sentidos. Y entre ellos se encuentra la maldición mas grande, la que lo arrastra por este mundo sin permitirle nunca encontrar la paz. El sexo. Esa obsesión adictiva que nos hace actuar como criaturas del inframundo. Desde el día en que se despierta la pérfida llama del deseo en nosotros, estamos condenados. Ya nunca podremos disfrutar de esa hermosa tranquilidad que nos daba la inocencia. De ahora en más nuestra meta y fijación serán las mujeres. Habremos caído en la perdición. Caminaremos por esta vida abrasados internamente por el fuego devorador de nuestros apetitos mas bajos. Ya sea que estemos en un avión cayéndose, un bautismo, una cena de amigos, un viaje o donde sea y cuando sea; lo primordial, lo primigenio que nazca de nosotros será ver a cual le damos. Con cual nos gustaría yacer, revolcarnos como inicuas criaturas que somos. Es la esencia de este plano material la que nos hace así. Este plano denso y físico, en el que tenemos envolturas de carne, nos convierte en prisioneros dentro de nosotros mismos.
Pero, oh Gloria in Excelsis Deo, un día abandonaremos este mundo de polvo. Nos alzaremos entonces como radiantes y excelsos seres. Puros y prístinos de vuelta, como ya habíamos olvidado que éramos. Y entre loas de puro éxtasis espiritual celebraremos haber encontrado la paz largamente anhelada. Seremos entonces en la perfección de la androgeneidad. Nada de apéndices, bultos ni tubérculos que nos hagan desquiciar. No señor. Solo nuestras voces inundando la eternidad con cánticos de alabanza. Y la inconmensurable dicha de jugar como niños en los jardines del Creador. 





¿Pero cómo lo hacen?


No muchos de nosotros conocemos el misterio que se esconde tras algunos elementos de la vida cotidiana. La tutuca, por ejemplo. Sí, se hace con maíz. ¿Pero dígame una cosa, sabe usted como se fabrica dicho alimento? El choclo, una simplista forma de engullir este cereal. El pururú, se encuentra un paso más allá, inclusive es considerado un desafío para algunos individuos (medio bobos, claro). Ahora bien, la tutuca: se trata de la máxima expresión a la que puede ser llevado un grano de maíz. Eso es todo, ya no se le puede exigir más a esta criatura. Comprendamos esto: para fabricar una tutuca, ese grano fue pujado a los mismísimos límites a los que se puede llevar la materia en esta dimensión. El procedimiento es ma o me así: se necesita un catodio industrial, con capacidad para 3 cerdos en edad puber o 44 alfombras. Una vez calibrada la máquina, se colocan en el recinto de Cocker el bansio de pentavolano, 1/2 kg de plasma e hidrógeno líquido (si tenemos esquirlas de cuerno de unicornio que nos hayan sobrado del asado por ejemplo, ahora sería el momento de añadirlas). Finalmente nos posicionamos en el acelerador de partículas subatómicas, con cuidado de que no nos salpiquen los electrones ni el consabido merengue. Y luego, cuando empezamos a sentir el característico chiflete de estar cercanos a la velocidad de la luz, presionamos en la consola del catodio los siguientes comandos: arriba, arriba, patada baja, atrás, derecha, L2 y R2. Si la secuencia fue bien ejecutada sentiremos las cornetas. Los maíces serán pues sometidos a fusión termonuclear y a baño maría - al mismo tiempo, obvio -. Obtendremos como resultado una masa amórfala. La misma, después de ser cohibida por personal calificado y preseleccionada por una pandilla de osos hormigueros castrati, está lista para salir al mercado en forma de tutucas.


- así comenzaba el texto que presenté como tesina en la universidad. Luego de leer dos o tres párrafos, el titular de cátedra me llamó aparte. Medio que se rió primero. Después me pegó una piña en el estómago e intentó arrojarme por el ventanal que da al patio.