martes, 4 de marzo de 2014

El Jochimilco


Así como el Chupacabras surgió en un momento en que la sociedad mexicana se percataba de su inserción en el mercado global de patatines;
el Yeti apareció cuando en EEUU los primeros hard-metal-hippies se manifestaban tirándose de trampolines a piscinas llenas de maniquíes
(obviamente en señal de repudio al monopolio de Barbie and Co.); el monstruo del Lago Ness entró en escena con la crisis de las faldas escocesas,
en donde si salías a la calle con una te tiraban un bombuchaso en las pelotas. De la misma manera el inconsciente colectivo argentino a dado
lugar en estos caóticos momentos al Jochimilco. Una criatura que aparentemente se aparece de la nada y te regala productos importados inconseguibles de otra forma.
Una anciana en Mendoza declaró: "Sentí un ruido de pasos en el jardín y de repente vi en frente mío 15 packs de cerveza holandesa. Esa noche casi nos tuvieron que hospitalizar con el nono"
En Tucumán un joven medio panqueque nos dio su testimonio: "Estaba en la compu haciendo una maratón de "Warcraft The Wanker Edition" y pensé que era mi viejo que volvía del trabajo. Bajé a saludarlo
y encontré 100 kilos de esos helados chinos con gustos raros. Alcancé a guardar unos cuantos, el resto se derritió y tuvimos que cambiar el parquet de toda la planta baja"
Sí, sin duda fue el Jochimilco, que a la vez que da alegrías trae desgracias. Adjuntamos aquí una representación aboriginal de la ridícula criatura en cuestión.







No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.