martes, 4 de marzo de 2014

Confesiones de un patovica comprensivo


Querido diario: La otra noche casi al final, unos pendejos empezaron a tirarle cerveza a todos los escotes a su alrededor.
Fui directo a llevarmelos puestos hasta la salida. Pero uno me empezó a explicar lo que pasaba. Y no sé por que yo empecé
a escuchar. Y llegó un punto que tenía mucho sentido que les estuvieran echando cerveza a las chicas entre las bochas.
No los eché. Al rato los otros pibes de seguridad me miraban feo de vez en cuando. Cuando terminó todo, Raúl no me saludó.

PD: Anoche vi una película que me recomendaron. El Rey León. Me gustó. Pero en una parte me sentí triste y me salió agua de los ojos.



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